La nueva Convergència apuesta por la independencia unilateral

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El congreso de la ex CDC define sus funciones: habrá un coordinador general que tendrá el mando ejecutivo y un tándem presidencial con tareas institucionales. Mas quiere ocupar este cargo con Neus Munté

Carles Puigdemont y Artur Mas en la votación del congreso convergente. / EFE

Barcelona, 10 de julio de 2016 (10:15 CET)

Tarde, ya en la madrugada del domingo, el congreso de Convergència aprobó las propuestas impulsadas por Artur Mas, y en los estatutos de fundación buscaron darle el mayor cariz soberanista posible. A última hora, una enmienda amplió la definición ideológica del nuevo partido: "demócrata, catalanista, independentista, europeísta y humanista". Un abanico de adjetivos para que todos quedaran contentos.

Para cuidar las formas y no quedar como cuperos prolijos, han acordado que el objetivo es la independencia de Cataluña, pero empleando los caminos legales y con el apoyo de la mayoría de la sociedad catalana (que en número de votos, todavía no lo han logrado). Y si el Estado bloquea el proceso, pues se contempla declarar la vía de la declaración de la independencia unilateral. Y obviamente, la concepción del Estado catalán sería una república.

Los convergentes todavía tienen que decidir qué nombre le pondrán a su nuevo partido, tras el patinazo del viernes con el rechazo de las bases a las propuestas de 'Més Catalunya' y 'Catalans Convergents'. Hay tres propuestas sobre la mesa: Partit Nacional Català, Junts per Catalunya i Partit Demòcrata Català. 

Mas gana el pulso

El ex presidente catalán logró convencer con su propuesta de estructura organizativa: sugirió que haya un tándem de presidente y un vicepresidente, que tendrá más funciones institucionales antes que ejecutivas. Claro está, Mas quiere ocupar el primer cargo, y como segundo a bordo a Neus Munté, la actual consejera de Presidencia.

Las labores ejecutivas serán ejercidas por un consejo de doce miembros, de los cuales habrá un coordinador general que estará un escalón por encima de sus compañeros. Para ocupar una silla, cada candidato tiene que ser elegido en listas cerradas y no bloqueadas, de manera que si alguno no logra más del 50% de los apoyos, no podrá asumir el cargo. Hasta el 23 de julio no se elegirán a estos nuevos miembros.

Los congresistas han flexibilizado el régimen de incompatibilidad para ocupar funciones ejecutivas en el nuevo partido: los miembros del comité coordinador podrán ser diputados, pero no consejeros ni presidente de la Generalitat. Así gana fuerza la posible candidatura de Jordi Turull, actual presidente de Junts pel Sí en el Parlamento, como coordinador general del futuro partido.

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