Julia Moreno, presidenta del coletivo S'ha Acabat!: "La revolución de las sonrisas ha caído"

"La revolución de las sonrisas ha caído"

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"Si este domingo somos pocos esta gente se va a crecer", afirma la presidenta del coletivo S'ha Acabat! ante la manifestación anti independentista de SCC

Barcelona, 27 de octubre de 2019 (04:55 CET)

 

El constitucionalismo tiene este domingo una cita en las calles de Barcelona. Societat Civil Catalana ha convocado una manifestación con el lema “Por la concordia, por Cataluña. ¡Basta!”. Habrá destacados dirigentes políticos como Josep Borrell, Pablo Casado, José Luis Ábalos, Albert Rivera, Miquel Iceta, Cayetana Álvarez de Toledo y Alejandro Fernández.

Y también cientos de ciudadanos anónimos que no ocupan la primera política, que no disponen de micrófonos ni de tribunas, pero que se dejan la piel por sus derechos como la joven Julia Moreno, estudiante de Ciencias Políticas y Derecho en la UAB y presidenta del colectivo S’ha Acabat!.

Esta semana, Moreno tuvo que forcejear junto a otros estudiantes para derribar una barricada de encapuchados independentistas que pretendían negar el derecho a ir a clase.

—¿Hay ambiente para que la manifestación de este domingo sea un éxito o temes una fotografía deslucida?

—Yo le diría a toda la gente que se plantea venir dos cosas. La primera es que si después de todo lo que vimos la otra semana, con media Cataluña en llamas, con las universidades ocupadas y las instituciones siendo cómplices de todo ello, no sé qué tiene que pasar para salir a la calle. Es una situación muy grave y hay que salir a reivindicar nuestros derechos y libertades porque de lo que pase el domingo dependerá lo que ocurra el lunes.

¿A qué te refieres?

—Si este domingo somos pocos esta gente se va a crecer. Tenemos que dar un golpe en la mesa, reivindicar que somos Cataluña y que tenemos mucho que decir, tanto o más que ellos.

¿No crees que el constitucionalismo es demasiado a menudo un movimiento reactivo ante los excesos del independentismo y muy pocas veces un movimiento impulsado por una ilusión, por una expectativa?

—Es cierto que hay que pensar en cómo hacemos que el constitucionalismo también sea un movimiento ilusionante, pero entretanto hay que defender algo muy básico y muy necesario como la democracia porque está en peligro en Cataluña. Pero sí, nos falta un fin, un objetivo que sirva para movilizar a la gente.

¿Cómo es el ambiente en la universidad en estos tiempos de procés?

—La mayoría de los días hay normalidad con los compañeros y con las clases, pero demasiadas veces te encuentras que, de un día para otro, deciden cerrarte la facultad y no puedes ir a clase. Esto genera que los días antes y los días después estés tenso con tus compañeros porque ellos saben que yo voy a intentar acceder a clase y yo sé que ellos me lo van a intentar impedir. Creo que la universidad debería encargarse de garantizar nuestros derechos, pero vemos que ocurre lo contrario, que ponen facilidades a los encapuchados con cambios en los sistemas de evaluación. Es inconcebible que esta gente pueda continuar limitando nuestros derechos.

—¿Habéis tenido alguna reunión con el rectorado para tratar este tema?

—Nos hemos reunido con la rectora y con vicerrectora para proponer soluciones sobre la mesa y nunca han hecho nada.

—¿La conclusión es que las universidades forman parte del procés?

—La conclusión es que las universidades forman parte del engranaje de la Generalitat y nos vemos desamparados por el gobierno autonómico

Llevamos, como poco, siete años de procés. ¿Cómo crees que ha evolucionado en los últimos tiempos?

—Ha evolucionado en violencia. Ahora vemos gente que se pone la capucha y el pasamontañas para ir a quemar cosas. Antes eso no existía. Decían que eran la revolución de las sonrisas y todo eso se ha caído. Tú ahora preguntas a gente independentista si condena la violencia y responde “bueno, es que hay infiltrados, es que…”. Es que no: si no condenas la violencia eres cómplice de la violencia, no hay más.

Visto desde tu edad, desde tu generación: ¿Cuesta encontrar a jóvenes que se impliquen en Cataluña en la defensa del constitucionalismo, sea en vuestro colectivo S’ha acabat! o sea en otros?

—Hay bastantes jóvenes que se implican, pero jugamos con muchos elementos en contra: la escuela, los esplais, las universidades. Es algo preocupante y si tuviese algo en mi mano para cambiar las cosas comenzaría por la escuela porque sobra el dogma nacionalista.

¿Has tenido algún problema particular en la universidad por estar públicamente significada?

—Bueno, algún día vienes por la biblioteca y te dicen facha. Recuerdo un día también encontrarnos un cartel de “fora feixistes”. Por lo demás, debo decir que tengo mis amigos independentistas y con muchos, con muchísimos, convivo sin problemas y no me parecería justo no decirlo. Están los que te miran mal, sí, pero no los considero la mayoría.

Una pregunta sobre el panorama político en Cataluña. ¿Crees que está bien que haya varias ofertas constitucionalistas o preferirías que hubiera una conjunta?

—Es difícil porque hay muchos matices. Está bien que haya diferentes opciones pero pido que se junten si en algún momento es necesario.

—¿Después de la sentencia del Tribunal Supremo, le das mucha vida al procés?

—Mira, antes de la sentencia había una calma tensa, ya se oía esto del tsunami y demás. Y vino el tsunami de violencia. Yo pienso que si ahora no ponen fechas es porque esto no se ha acabado. Siguen convocando huelgas, protestas y demás. No veo que esto haya acabado, la verdad.

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