Los compradores del palacete de los ex duques de Palma desconocen cómo rentabilizar la inversión

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Han iniciado las obras de reforma, tanto en el interior como en el exterior, pero todavía no han decidido quién lo ocupará

El palacete que los ex duques de Palma tenían en Pedralbes.

Barcelona, 02 de febrero de 2016 (15:54 CET)

En junio del pasado año, Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina de Borbón vendieron su residencia familiar de Barcelona, conocida como el "palacete de Pedralbes", por 6,9 millones de euros a Southbury Holding SARL, una misteriosa sociedad radicada en Luxemburgo.

En declaraciones a Economía Digital, el abogado Miguel Terrasa, representante de Southbury Holding, ha explicado que los compradores del palacete todavía están valorando "si lo alquilan o lo ponen a disposición de un particular".

En la actualidad, se están realizando obras de reforma tanto en su interior como en el exterior. El deterioro era visible desde hacía tiempo, con desconchados en las paredes externas, a pesar de que se construyó en 2004.

La identidad de los inversores se mantiene en secreto

Miguel Terrasa mantiene en secreto la identidad de la persona o personas que se esconden detrás de Southbury Holding. Esta sociedad fue creada en 2008 por International Pyramid Holdings SA y tiene como administrador a Manacor (Luxembourg) SA. Las tres sociedades comparten sede en un edificio de oficinas de la avenida John Fitzgerald Kennedy de la ciudad de Luxemburgo.

Cuando se constituyó Southbury en 2008, International Pyramid era su socio único hasta que, un año después, traspasó la totalidad de las acciones a Matsoto Foundation, radicada en Liechtenstein. En última instancia, Matsoto sería la propietaria del palacete de Pedralbes. Nunca ha trascendido el nombre del inversor o inversores que están detrás de estas sociedades.

Mario Pascual Vives supervisó la venta

Cuando en junio pasado se firmó el contrato de compraventa del palacete en una notaría de Barcelona, intervinieron, entre otros, los abogados Mario Pascual Vives, que se encarga de la defensa de Iñaki Urdangarin en el caso Nóos, y Miguel Terrasa, en representación de la sociedad luxemburguesa Southbury.

Terrasa asegura que nunca había tenido relación con Urdangarin, pese a ser un reconocido especialista en derecho deportivo y tener su despacho profesional a 200 metros del palacete donde vivieron los ex duques de Palma.

Iñaki y Cristina saldan su patrimonio

Con los 6,9 millones de euros que obtuvieron el año pasado por la venta de su residencia, Iñaki y Cristina liquidaron la hipoteca pendiente de 4,4 millones de pesetas y destinaron otros 2,3 millones a cubrir parte de la fianza impuesta por el juez José Castro.

Precisamente, el juez Castro ha autorizado recientemente la venta de otras dos propiedades de los ex duques, dos apartamentos en Palma de Mallorca con sus correspondientes trasteros y plazas de parking, por un importe de 250.000 euros.
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