Los farmacéuticos catalanes vaticinan el caos con el copago sanitario

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El colectivo asegura que falta tiempo suficiente para adaptar los sistemas informáticos a la nueva modalidad de pago. Entregarán las medicinas a los enfermos que se nieguen a pagar el nuevo impuesto

El conseller Boi Ruiz

18 de junio de 2012 (20:36 CET)

Los farmacéuticos catalanes vislumbran un colapso del sistema de pago en las farmacias si el copago sanitario (también conocido como repago), detallado este lunes por el conseller de Salut, Boi Ruiz, comienza a funcionar los próximos días. El presidente del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Catalunya, Jordi De Dalmases, declaró que será “prácticamente imposible” llevar a cabo el pago porque los sitemas informáticos no están preparados.

El conseller dio por hecho que habrá problemas técnicos en la presentación del nuevo impuesto sanitario pero confió en que los inconvenientes puedan resolverse “sobre la marcha”. Ruiz reconoció que, a 12 días de que oficialmente entre el vigor el copago, el ministerio de Sanidad no ha enviado las bases de datos que permitirán aplicar el nuevo pago farmacéutico.

Bases de datos

Las bases de datos son imprescindibles para aplicar las exenciones fijadas por el decreto: los enfermos comenzarán a pagar las recetas en función de su renta. El decreto ley de reforma del sistema aprobado a finales de abril contempla que los ciudadanos pasarán a pagar entre un 40% y un 60% de sus medicinas. Los pensionistas, que hasta ahora disfrutaban de la gratuidad en medicinas, abonarán un 10% con un tope de 8 o 18 euros mensuales, según su renta.

Mientras se pone a punto el sistema, los usuarios deberán pagar un euro por receta a partir de este mismo sábado.
Ruiz explicó que el éxito de la aplicación los primeros días “dependerá de lo depuradas que lleguen las bases de datos” del ministerio. El conseller dijo tener constancia de que el ministerio de Hacienda estaba trabajando de forma intensa para cumplir los plazos.

Entregas garantizadas

Tras conocer el nuevo plan de copago, los farmacéuticos caalanes aseguraron que su función no es recaudadora y que han decidido entregar las medicinas a los pacientes que pudieran negarse a pagar el euro por receta (una posibilidad que han estudiado).

Si los usuarios se niegan a pagar, los farmacéuticos notificarán el impago al Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) para su gestión. No obstante, el colectivo espera no encontrarse en esta “situación indeseada”.
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