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Miles de trabajadores interinos inundan los juzgados contra el que podría convertirse en el “mayor ERE de España”. Y los jueces comienzan a darle la razón

Madrid, 02 de febrero de 2018 (04:55 CET)

Los interinos están de revuelta en toda España. Los planes del Gobierno para reducir al máximo el número de interinos y sustituirlos por funcionarios designados a través de oposiciones ha disparado todas las alarmas. Se trata de un colectivo silencioso que se autodenomina como el de los “funcionarios precarios”.

Unos 700.000 trabajadores interinos, que han trabajado con contratos por encima de lo permitido por ley y que se han eternizado en sus puestos temporales, responden al gobierno con una ofensiva masiva en los tribunales. La cifra de afectados podría superar la de los mayores ERE de la historia en España, ejecutados por Telefónica y Seat, con más de 10.000 trabajadores afectados en cada caso. Sólo een los próximos meses, podrían perder su puesto casi unos 5.000 interinos. 

El colectivo comienza a denunciar en sede judicial lo que amenaza con convertirse en “el mayor ERE de la historia de España”. La Unión Europea ha lanzado una alerta contra el Gobierno español y le exige disminuir el número de trabajadores interinos. Y el Gobierno ha diseñado un plan para reducir de forma drástica los 700.000 interinos que llevan hasta 20 años o que incluso llegan a jubilarse sin nunca obtener su plaza de forma definitiva a través de oposiciones.

Los trabajadores que ocupan plazas en hospitales, escuelas, ayuntamientos, comunidades autónomas y en el gobierno central comienzan las demandas y buena parte ha obtenido el visto bueno de los jueces.

“Nos encontramos ante el mayor fraude laboral. Estamos hablando de unos 700.000 trabajadores que están contratados en fraude de ley. Esto en cualquier empresa privada sería inadmisible. El gobierno podría ejecutar en breve el mayor ERE encubierto jamás conocido”, explica Enrique Arévalo Granados, asesor legal de la Asociación de Interinos Anil, que acumula unas 3.000 demandas judiciales contra el gobierno.

Contratos en fraude de ley

Los trabajadores han permanecido décadas esperando su plaza fija que podrían perder de forma fulminante con la convocatoria masiva de oposiciones. Dado que el gobierno no ha convocado concursos de empleo público durante los últimos años con la excusa de la crisis, el número de interinos se ha disparado y los plazos en estos cargos temporales se han eternizado.

“Llevo 14 años en el Ayuntamiento de Madrid y decidí denunciarlo el año pasado. El juez me ha dado la razón por entender que tengo un contrato laboral en fraude de ley. En teoría, la interinidad es de 3 años. Decidí denunciar ahora por toda la incertidumbre que tenemos. Hasta ahora, todos los trabajadores que conozco que han denunciado al Ayuntamiento, han logrado el reconocimiento de ser trabajadores indefinidos”, explica un interino del Ayuntamiento de Madrid que ha solicitado mantener su nombre en el anonimato.

Los sindicatos mayoritarios, CCOO, UGT y Csif, pactaron con el Gobierno el plan para reducir el número de interinos tras una década con oposiciones al mínimo. Pero el método para lograr esta reducción está levantando mucho miedo.

“Este proceso se está llevando a cabo de forma irregular. Nos estamos encontrando con que los jueces ordenan hacer fijos a los interinos, pero probablemente esas plazas sean ganadas por otras personas en la oposición. Habrá duplicidad. ¿Qué hará el Gobierno? ¿Con qué dinero despedirán a los interinos si ninguna administración ha reflejado estas partidas en sus presupuestos?”, argumenta Miguel Ángel Lorenzo, portavoz del sindicato Somos Sindicalistas en Madrid, mayoritario en el ministerio de Economía. 

Dos sentencias recientes de los tribunales superiores de justicia de Galicia y País Vasco han ratificado que el encadenamiento continuado de contratos supuestamente temporales es un fraude de ley también para los interinos. Y con el temor de perder sus puestos de trabajo, cada día que pasa eestos trabajadores se deciden a acudir a los tribunales para pedir ser reconocidos como indefinidos o para reclamar las indemnizaciones en caso de despido. “Esto es como las cláusulas suelo. Antes, nadie conocía sus derechos hasta que comenzaron a salir sentencias dando la razón a los afectados”, explica el abogado de la asociación de interinos. “Los litigios judiciales se han disparado. Y esperamos muchos más”.

 

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