Los Nobel de Economía recetan menos austeridad y más empleo

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Tres reconocidos expertos subrayan que recortar el gasto público será perjudicial

04 de junio de 2013 (13:27 CET)

Tres Premio Nobel de Economía de la última década han marcado la que, según ellos, debería de ser la hoja de ruta en España: menos obsesión con la reducción del déficit público y centrar los esfuerzos en la creación de puestos de trabajo.

Eric Maskin, Finn Erling Kydland y Christopher Pissarides han aprovechado su visita a Valencia, con motivo de la vigésimo quinta edición de los Premios Rey Jaime I, para advertir de las negativas consecuencias que conllevará la reducción del gasto público que ahora centra todos los debates.

Gasto público


Los tres reputados economistas han coincidido en reconocer que centrar la estrategia económica y política en España en el déficit no hará más que prolongar la crisis. “Reducir el gasto público a corto plazo tendrá un impacto negativo sobre el empleo”, ha sostenido Maskin, galardonado en 2007.

La observación se hace el mismo día que se conocen los últimos datos del paro. Mayo suele ser un mes en el que cae el desempleo, pero en esta ocasión, el descenso ha sido histórico, con 100.000 parados menos.

Emprendedores e innovación

Por su parte, el Nobel Kydlan ha puesto sobre la mesa las alternativas para generar empleo: fomentar la innovación empresarial, apoyar la emprendeduría como motor económico y una apuesta decidida por la I D.

Y el contrato único ha vuelto a saltar a la palestra como un posible generador de empleo. Una propuesta que en las últimas semanas ha generado gran revuelo en España después de que el comisario europeo de empleo, László Ándor, abriera la puerta a estos contratos.

Medida anticonstitucional


Según el economista, el contrato único reduciría las diferencias entre los contratos fijos y temporales y arrojaría un resultado más positivo que el actual. Aunque tanto el Gobierno como CCOO rechazaron esta vía. De hecho, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, la tachó de inconstitucional dentro del actual marco jurídico español.

Kydlan también ha opinado sobre otra polémica propuesta, esta vez realizada por el Banco de España. La entidad sugirió en su último informe anual fomentar contratos por debajo del salario mínimo interprofesional (SMI), que ahora se sitúa en los 645,30 euros. Según el economista, se podría analizar la medida, aunque con matices: cree que relajaría el desempleo juvenil pero apenas tendría un efecto en el mercado laboral a nivel general.
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