'Madrid', molesto con Mas por el posible plante a Felipe en su coronación

stop

PLAN SOBERANISTA

 Artur Mas, en Tarragona, con el alcalde Ballesteros y el presidente del COE, Alejandro Blanco./EFE/Jaume Sellart

05 de junio de 2014 (23:03 CET)

El malestar entre los círculos políticos y económicos en Madrid con Artur Mas se incrementa cada día que pasa. Foros de empresarios, gabinetes de Ministerios, personalidades políticos de distinto signo...Todos reprochan que ahora el mandatario catalán no muestre "altura de miras".

El President de la Generalitat, Artur Mas, está atrapado y no puede ahora desandar el camino. Su proyecto político pasa por la firma del decreto de convocatoria de la consulta soberanista del 9 de noviembre. Y no dará un paso atrás, ni buscará una negociación si no ve, por parte del Gobierno central, una plan serio, avalado por todas las instituciones del Estado, monarquía incluida.

Y ese es el problema. Que el relevo en la jefatura del Estado puede propiciar una salida política a la cuestión catalana. No hay nada tangible que el Gobierno tenga ahora entre manos. Pero, según las fuentes económicas y políticas consultadas, el Ejecutivo español desea abordar, junto con el Príncipe Felipe, que será el Rey Felipe VI, un proceso de reformas que puede pasar por una reforma de la Constitución para, entre otros asuntos, solucionar el problema catalán.

El papel de CiU

El malestar, sin embargo, es grande porque Mas ha mostrado un gran distanciamiento con la sucesión de la Corona. CiU ha decidido abstenerse en la votación en el Congreso sobre la ley de abdicación del Rey. Y esa distancia se puede incrementar, hasta el punto de que podría no asistir al acto de coronación, previsto, inicialmente para el 18 o el 19 de junio.

Es más. Fiel a su guión, aseguró este jueves, en una replica al presidente Mariano Rajoy --que le reprochó que CiU actúe con política pequeña en el asunto del nuevo jefe del Estado, que en Catalunya se hace todo lo contrario.

Mas, aprovechando un acto en Tarragona, con motivo de los Juegos Mediterráneos del 2017, precisó que "en este país, en los grandes momentos, sabemos ir juntos y esto lo hemos demostrado otras veces, no haciendo política en pequeño sino política en mayúsuclas, siempre que haya la confianza necesaria para hacer grandes cosas". Con ello, dejó un espacio abierto para una posible reacción del Gobierno, y una probable 'operación de estado'.

California

Pero la coronación es ahora la prioridad. Y el acto simbólico que puede permitir un cambio. El propio Ejecutivo español vería en la renuncia a asistir de Mas un acto de deslealtad poco comprensible en quien es el representante del Estado en Catalunya y el líder de una fuerza política como CiU, siempre presente en los momentos capitales de España desde la transición.

Mas arguye que tiene previsto, “desde hace seis meses”, un viaje oficial a California. Se trata de una misión empresarial, académica y científica con miembros del Govern, y una amplia delegación empresarial. En esos días, Mas tiene fijado actos en Clayton (Carolina del Norte), Palo Alto, Napa Valley, San Francisco, Sacramento y Los Angeles (California).

Decisión en el último momento

¿Qué debe hacer? En el Ejecutivo catalán se sigue valorando la presencia de Mas en el acto de coronación, que está en manos de la Casa Real. En las últimas horas se prevé que sea el 19 de junio, dos días después de la votación en el pleno del Senado, que llegará después de la votación sobre la abdicación del Rey Juan Carlos del día 11 en el Congreso.

Esos días, sin embargo, serían para Mas –si finalmente viaja a Estados Unidos-- de especial relevancia, con contactos políticos al más alto nivel del Estado de California.

Mas se inclina por ir, aunque queda todavía alguna posibilidad de que renuncie al viaje y asista a la coronación.

La "venganza" de España

En caso contrario, el distanciamiento será total. Y sólo le quedará a Mas seguir hasta el final, convocar la consulta, ver como el Gobierno la recurre, el Tribunal Constitucional la suspende cautelarmente, y todo conduce a unas elecciones anticipadas, inmediatas o a lo largo de 2015.

Prueba de que Mas quiere seguir adelante, es que en una entrevista en la agencia Reuters, el President considera que si una Catalunya independiente quedara fuera del euro y de la Unión Europea se trataría de una “venganza de España”.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad