Mas: “Catalunya se defendió en 1714 con las armas, ahora con los votos”

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GUERRA DE SUCESIÓN

Artur Mas, desde la Seu Vella de Lleida./ED

11 de enero de 2014 (13:05 CET)

Ha comenzado. Y cobrará intensidad. El Govern de Catalunya mimará todos los actos de conmemoración de la caída de Barcelona de 1714, con la Guerra de Sucesión. El President Artur Mas ha interiorizado por completo aquel momento y lo ha trasladado a la actualidad, dando por descontado que Catalunya no ha recuperado “sus libertades”.

Y, en su discurso desde la Seu Vella de Lleida, la primera ciudad que cayó en manos de las tropas borbónicas, Mas ha asegurado que entonces Catalunya “se defendió con las armas, y ahora lo hará con la democracia, con los votos y las movilizaciones”.

Mas, en tono solemne, ha reivindicado el derecho de “todas las naciones” a conmemorar su historia, y los acontecimientos más significativos. Pero ha esgrimido que Catalunya, además, “tiene plena necesidad” para hacerlo, mirando hacia el futuro, y pensando en los 7,5 millones de catalanes. “Hay que mirar hacia adelante, pero sin olvidar mirar por el retrovisor, sin olvidar la historia”, ha asegurado.

Autogobierno "con plenitud"

Por tanto, y a pesar de los enormes cambios de todo orden en esos tres siglos de diferencia, Mas ha considerado que en 2014 Catalunya, “con la fuerza de las movilizaciones y de los votos” podrá iniciar un horizonte que la lleve a recuperar “plenamente las libertades que se intentaron arrebatar”. Es decir, Catalunya gozaba, entonces, “de sus constituciones”, y ahora las recuperará, para “autogobernarse en plenitud”.

Tras el discurso del alcalde de Lleida, el socialista Àngel Ros, Mas desplegó la reivindicación del nacionalismo catalán más emotivo, insistiendo en que Catalunya “es un pueblo que cree en sí mismo, que se siente profundamente europeo y que pretende ejercer como pueblo europeo y que quiere situarse en el mundo, ser conocido y reconocido”.

Autodeterminación

Una reivindicación, por tanto, de la independencia de Catalunya, con la voluntad clara de no quedar fuera de la UE, a pesar de las reiteradas afirmaciones de las autoridades europeas de que Catalunya sí quedaría fuera, por lo menos de forma transitoria.

En el acto, con el Govern en pleno, y los máximos dirigentes de Convergència y de ERC, Mas ha dejado claro que comienza la cuenta atrás para poder celebrar la consulta de autodeterminación, fijada para el 9 de noviembre.

La elección de Lleida como punto de partida no ha sido casual. Lleida cayó en noviembre de 1707 y en la Seu Vella se acogieron en 2007 los actos conmemorativos en los que participó el entonces vicepresidente de la Generalitat Josep Lluis Carod Rovira, quien defendió un referéndum en 1714.
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