Andreu Mas-Colell, que se ha convertido en un referente 'indepe' en Barcelona y Oriol Junqueras. EFE/Quique García

Mas-Colell, moderado en Madrid, estratega 'indepe' en Barcelona

stop

Mas-Colell es uno de los referentes del soberanismo, que replica Artur Mas, y que modula su discurso cuando se dirige a Madrid o a Barcelona

Manel Manchón

Economía Digital

Andreu Mas-Colell, que se ha convertido en un referente 'indepe' en Barcelona y Oriol Junqueras. EFE/Quique García

Barcelona, 17 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

Moderado en Madrid, estratega 'indepe' en Barcelona: Andreu Mas-Colell. ¿Cómo? Los políticos adaptan sus mensajes en función de los interlocutores. Los académicos también. En Cataluña la política tiene una característica propia: la distancia entre el mundo público y privado es más grande de lo habitual. Y el soberanismo ha demostrado dominar esa técnica, con una preponderancia de los economistas, que, desde sus cátedras y tribunas, han logrado ser auténticos referentes. Es el caso de Xavier Sala-Martín, de Jordi Galí, y también de Andreu Mas-Colell, exconsejero de Economía, una referencia mundial en el campo de la microeconomía –su libro Microeconomic Theory (1996), junto a Michael Whinston y Jerry Green, es leído en todas las universidades-- que ha logrado aparecer como moderado en Madrid y estratega del soberanismo en Barcelona.

Sus publicaciones en catalán en el diario Ara son muy seguidas. Tanto, que anuncia los pasos que, después, seguirá el soberanismo más anclado a las figuras del Pdecat, como Artur Mas. Sus publicaciones en castellano son más técnicas, aparecen regularmente en el diario El País, y sirven para recordar todas las imperfecciones del sistema autonómico, y de cómo el Gobierno central debería asumir mayores inversiones en investigación, o en la atención a las enfermedades raras, o cómo se debería establecer un criterio más racional sobre la financiación autonómica. Reconocido como un economista con un enorme prestigio internacional, en Madrid los círculos políticos y económicos, y el propio Gobierno del PP, no consideran que sea uno de los impulsores del independentismo.

Como los políticos catalanes, Mas-Colell ofrece mensajes diferentes en función de su interlocutor

Y no lo hace directamente. Pero si sugiere lo que se debe hacer. La idea de que España ha recuperado tics del franquismo, la defiende Mas-Colell, que ve en la actuación judicial contra los consejeros de la Generalitat la vuelta del “Tribunal de Orden Público del franquismo”, con el ánimo de “dinamitarlo todo con espíritu de venganza”. Todo ello, apuntado en el artículo Les llibertats en perill, le sirve para especular sobre una candidatura conjunta del independentismo, y para criticar a los socialistas. “La línea de demarcación está ahora entre los que están a favor de mantener a la gente decente en prisión y el resto. Amigos socialistas, ¿dónde estáis? ¿No veís que las libertades están en peligro?”

Sobre el artículo 155 de la Constitución, Mas-Colell señala que el Gobierno lo tenía “entre ceja y ceja” y que el Gobierno del PP “no busca la normalidad en Cataluña. Pretende la anormalidad permanente, pero eso sí, tolerada por Europa y el mundo”. Esos mensajes, justo días antes de que el Gobierno lo acabara aplicando, tras la aprobación en el Senado, los han adoptado los dirigentes soberanistas, con mensajes que se repiten una y otra vez por los terminales mediáticos.

Andreu Mas-Colell califica de "represor" a Rajoy y a su gobierno

 

Pero Mas-Colell matiza, para la pelota y mira al frente. Justo lo que ha intentado Artur Mas y el Pdecat, superados todos por la voluntad de Carles Puigdemont de seguir adelante, desde Bruselas. El exconsejero de Economía entende que Puigdemont tuvo una oportunidad para impedir el 155, convocando él elecciones, y que fue acusado de traidor. “La palabra traidor la deberíamos retirar de nuestro lenguaje político. Ha provocado mucho daño. Es extraordinario como el miedo a este término ha condicionado a nuestros dirigentes políticos”.

Y añade que, justo tras la declaración de independencia en el Parlament, y con el 155 aplicado, con las elecciones situadas para el 21-D, el objetivo está claro: “La labor inmediata será atender a los heridos, es decir, la solidaridad hacia los que sufren una represión de un grado de intensidad que aún no conocemos. Simplificando: no habrá apariencia de normalidad política y social en Cataluña con presos políticos. (…) “También más o menos de forma inmediata comenzará la resistencia. La debemos afrontar con decisión, pero siempre pacíficamente, aprendiendo del pasado y con atención para mantener la buena salud de la economía. Es lo que garantizará que se puedda aguantar todo el tiempo que sea necesario”.

Artur Mas y la dirección del Pdecat siguen a Mas-Colell, pero ¿le sigue Puigdemont?

Mas-Colell sigue dando pistas al movimiento soberanista, y considera que el Gobierno no retirará el 155 cuando se forme el nuevo Govern, a no ser que tenga plena seguridad de los pasos que se seguirán. Y reclama que en Cataluña se haga política española, es decir, que se juege en el Congreso con una óptica catalana para “expulsar del gobierno de España al señor Rajoy, al PP y a todo su entorno represor”.

Su último mensaje, el pasado día 11, en el diario Ara, donde pide “distensión”, para que se trabaje “a largo plazo”. La idea de que el Gobierno es “represor” se mantiene. Pero el economista considera que el mundo soberanista debería “mantener bien viva la reivindicación de un referéndum a la escocesa. Pero a largo plazo (y sí, esto va de largo plazo), lo que contará, y lo que el mundo mirará, es la proporción del electorado que vota a los partidos que reclaman el referéndum (también la proporción de los explícitamente independentistas)”. Mas pedía lo mismo este mismo jueves. 

Mas-Colell recuerda que el mayo del 68 acabó con elecciones, con la primera mayoría absoluta de la V República

Y señala, en una clara asunción de que se debe dejar de pisar el acelerador, que la efervescencia puede acabar en una derrota. Reclama que no se “pare el país”, y que cuando eso ocurrió de verdad, en el mayo del 68 en París, quien recogió los frutos fue el De Gaulle, que, tras convocar elecciones, obtuvo la primera mayoría absoluta de la Quinta República.

Mas sigue a Mas-Colell. También la dirección del Pdecat, y parece que también la dirección de Esquerra, que quiere gobernar en cuanto pueda. ¿Pero le sigue Puigdemont y la lista que está confeccionado para el 21-D?  

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad