Mas, dispuesto a correr el riesgo de perder a ERC

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SEMANAS CRUCIALES

Artur Mas, en una imagen en el Parlament./EFE/Toni Garriga

10 de diciembre de 2013 (21:29 CET)

El President Artur Mas no es un político al uso. Tiene muchas virtudes, pero no las que caracterizan a un político. Y ha acabado por interiorizar todo lo que ocurre en la política catalana, como algo personal. La consecuencia de ello es que desea personalizar, como pueda, la salida del embrollo de la consulta soberanista, buscando una pregunta inclusiva que pueda concitar el apoyo de ICV-EUiA, una formación política que se ha convertido en una pieza básica del tablero catalán.

¿Por qué? Mas considera, según diversas fuentes consultadas, que, tras la decisión del PSC de descolgarse de la consulta, lo que defienden los ecosocialistas engarza en gran medida con los propios electores de CiU y del PSC, un espacio central que desea una relación diferente con el resto de España, pero no necesariamente una ruptura total para crear un Estado jurídico distinto.

Y, quizá lo más importante: porque incluir a ICV equivale ahora a mantener el apoyo de Unió y de Josep Antoni Duran Lleida.

Presupuestos, la próxima semana

Mas, sin embargo, corre un gran riesgo con esa decisión, que pasará por no fijar en la pregunta sobre la consulta si se desea o no la “independencia” de Catalunya –de hecho, se debe recordar que Mas no la ha pronunciado en ningún momento desde que inició el proceso con el adelanto electoral de las elecciones el 25N de 2012-- . Corre el riesgo de perder el apoyo de Esquerra Republicana, en la pregunta, y en la tramitación de los presupuestos de 2014. De hecho, este mismo martes, el portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch, aseguraba que su partido no puede acudir a la votación de los presupuestos como si no pasara nada.

Pero el calendario tiene sus peculiaridades. El pleno del Parlament de la próxima semana, el 17 y 18 de diciembre, deberá aprobar los presupuestos. La comisión de economía ha debatido este martes las diferentes enmiendas de los distintos departamentos y ha aprobado el dictamen.

Los grupos llegarán al pleno, por tanto, sin la pregunta de la consulta consensuada. ¿Esquerra será capaz de no aprobar las cuentas, después de negociarlas? El Govern de Artur Mas cree que no. Que el acuerdo ya se alcanzó.

Todo en manos del PP, y de...ERC

Siguiente problema con el que Mas no contaba. El PP ultima la presentación de un recurso ante el Consell de Garanties Estatutàries contra la Ley de Medidas Fiscales, que es la que recoge la parte de ingresos de los presupuestos, con todas las modificaciones de impuestos y nuevas tasas para 2014. Tiene tiempo para hacerlo hasta el próximo miércoles 18 de diciembre, es decir, con el pleno de presupuestos en marcha. Si lo hace, la Ley de Medidas Fiscales no se aprobará, por lo menos, hasta finales de enero.

Y, con ello, ofrecería una carta a Esquerra, de forma indirecta, de enorme importancia. Si los republicanos no están contentos con la pregunta de la consulta, podrían rechazar la ley, lo que constituiría un fracaso total. El Govern no podría seguir adelante sin presupuestos, a menos que negociara en el último instante con otros grupos. Una muestra de debilidad total.

¿Y cuando llegará la pregunta de una consulta, que, de hecho, no se podrá celebrar, porque el Gobierno central no lo permitirá?

Contar con Duran, a toda costa

Diversas fuentes apuntan que Mas, decidido a personalizar hasta el último extremo la cuestión, podría anunciar la pregunta en el discurso de fin de año, justificando el carácter de “inclusivo” para ir acompañado de la mayoría de la sociedad catalana en el proceso soberanista.

A Mas, según aseguran fuentes de CiU, “le interesa en estos momentos más el apoyo de ICV-EUiA que el maximalismo de Esquerra”. ¿Por qué? Porque con ICV-EUiA viaja en estos momentos Unió Democràtica y Josep Antoni Duran Lleida. Y Mas no puede permitirse el lujo de perder a Duran.

¿Perderá, sin embargo, a Junqueras?

De regreso de la India

El Govern espera que no. El conseller de Presidència, Francesc Homs, consideró este martes que los presupuestos no peligran y que se alcanzará un acuerdo satisfactorio para todos antes de fin de año.

Las alarmas de los republicanos saltaron tras el regreso de Mas de su viaje a la India. Cambiaron los planes, y el President consideró que los presupuestos de 2014 eran la prioridad, y que la pregunta de la consulta se podía negociar hasta el último instante de 2013, como se acordó formalmente con Esquerra.

Prueba de ello, es que el pleno de la próxima semana será el último del año. Y se deja, para más adelante, la fórmula que se deberá aprobar en el Parlament para llevar el derecho a decidir al Congreso de los Diputados. La idea, sin embargo, era aprobar esa iniciativa primero el 20 de noviembre, posteriormente el 4 de diciembre, después el 17 y 18 de diciembre, reflejando que los partidos del bloque independentista no han sabido llegar a un acuerdo.

Mas se acerca al fracaso total, pero intentará una salida personal, a riesgo de perder a ERC.
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