Mas se reafirma como líder del proceso al asumir toda la responsabilidad por el 9N

stop

La resaca electoral

Artur Mas, delante de la puerta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), antes de declarar por el 9N / EFE

en Barcelona, 15 de octubre de 2015 (13:22 CET)

"Me declaro responsable de haber ideado e impulsado el proceso participativo del 9 de noviembre". Con estas palabras, pronunciadas en el Palau de la Generalitat en un acto solemne, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, se ha autoinculpado por la organización de la consulta alternativa de noviembre del año pasado y, de paso, se ha reafirmado como líder del proceso independentista.

Mas, que se ha dado un baño de multitudes esta mañana ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya antes y después de declarar, desbanca así a sus principales rivales políticos. Al líder de ERC, Oriol Junqueras, que se desmarcó en la organización del 9N. Y a los dirigentes de la CUP, con los que Mas negocia para formar nuevo Govern, que tienen ahora un motivo más para admirar al hombre que se sacrifica por la patria.

"He protegido la paz social"

Por eso, el president ha ahondado en la asunción de responsabilidades: "Soy también responsable de haber escuchado al pueblo y al 90% de los ayuntamientos, soy responsable de haber obedecido diversas resoluciones del Parlament aprobadas por amplias mayorías", ha subrayado. Y ha añadido: "Soy el único responsable de haber permitido el voto y de impulsar las elecciones del 27 de septiembre", ha rematado.

Tampoco ha perdido la ocasión de presentarse ante la opinión pública como el hombre que ha "protegido la paz social, la libertad y el derecho de participación" gracias a la promoción de ese referendo alternativo del 9N. "Que diga la justicia si por actuar como un demócrata merezco ser tratado como un delincuente", ha resumido.

"No hay tema"

Pero una cosa es deshacerse de los rivales políticos y otra enfrentarse a la posibilidad real de ser condenado. Mas está imputado por los delitos de desobediencia, prevaricación, malversación de caudales públicos y obstrucción a la justicia. Si los jueces llegasen a abrir juicio por estos hechos, el president podría ser inhabilitado e, incluso, condenado a prisión.

Por eso, ha arremetido también contra "algunas instituciones del Estado español" que presentaron las querellas "por la rabia que les dio que el 9N fuese un éxito". "No hay tema", ha subrayado convencido de que no ha cometido ningún delito y que lo lógico sería "dar explicaciones ante un Parlamento y no ante un Tribunal".

Liderazgo reforzado

Como tantas otras veces, un Mas que atravesaba por horas bajas tras no haber conseguido la mayoría absoluta en las elecciones del pasado 27 de septiembre sale de nuevo reforzado. Se ha convertido en protagonista de una jornada, que coincide con el 75 aniversario del fusilamiento de Lluís Companys, tras declarar ante los jueces apoyado por 400 alcaldes, el Govern en pleno y una buena multitud. Y ha visto reforzado su liderazgo al presentarse ante la opinión pública como único artífice del 9N.       

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad