Nace Alan en Madrid: un símbolo de la resistencia a Nicolás Maduro

La madre de Neomar Lander, joven asesinado por la policía de Maduro, da a luz en Madrid a su hijo Alan el día que Venezuela celebra el fin de la dictadura

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

La familia Lander ha pasado, en menos de dos años, del luto a la felicidad. Del entierro al alumbramiento. Del fallecimiento al nacimiento. En junio de 2017 tuvieron que enterrar a su hijo mayor, Neomar Lander, de 17 años, que se ha convertido en símbolo de la resistencia estudiantil en Venezuela tras ser asesinado por los policías de Nicolás Maduro en una de las protestas más multitudinarias contra el régimen.

Los fotógrafos y periodistas conocían de sobra al muchacho que, pertrechado con máscara antigás, se había roto una pierna en las protestas. En lugar de quedarse en su casa en Guarenas, una humilde población en el extrarradio de Caracas, Neomar iba a manifestarse cada día con su pierna escayolada. El último día se armó de un cartón para protegerse de las bombas lacrimógenas y las balas de los policías.

“Siempre fuimos a protestar juntos. El nunca llevaba escudo, pero el último día lo llevó. Murió del impacto de una bomba lacrimógena en el pecho”, explica su madre Zugeimar, horas después del parto de su segundo hijo, que nació en el hospital 12 de Octubre de Madrid. 

Su escudo de cartón contra las balas es la mejor metáfora de una juventud que salía a desafiar a la dictadura con la única protección de sus convicciones. En una de sus últimas fotografías, realizada por el fotógrafo Isaac Paniza, fue retratado con una piedra y una flor. Es la fotografía preferida de su madre. La lleva a todas partes. También la tenía en la mesa de su habitación, el 23 de enero que dio a luz a su nuevo hijo. “Es mi foto favorita. La bomba molotov y la flor. Representa la valentía y también la inocencia que nunca dejó de tener”, explica la madre de Neomar Lander.

Nuevo presidente en Venezuela

En otra de las fotografías que ya son un ícono de la resistencia contra Maduro, Neomar llevaba un cartel con un mensaje para los militares que disparaban en las marchas. “A mí me ordena la razón. A ti te ordena un coronel. Si nuestra lucha es de cartón, la de ustedes es de papel”.

Neomar Lander murió asesinado el 7 de junio de 2017 en Caracas, justo en la curva en la que Juan Guaidó se proclamó presidente interino para convocar a unas elecciones limpias y creíbles en Venezuela en 2019. En la entrada de la avenida Libertador llevaba una camiseta con ese mensaje: “Yo soy libertador”. Su hermano nació en Madrid el día en que Venezuela conmemora el regreso de la libertad y la democracia, el 23 de enero. Todo un cúmulo de casualidades.

Sus padres, Zugeimar y Neomar, viajaron a España para dar a luz a su niño. En Venezuela, la madre tenía serias dificultades para alimentarse correctamente. Al llegar al aeropuerto de Barajas expuso su caso y pidió asilo, algo que concedieron de inmediato las autoridades de inmigración, que pusieron a la madre y la hija de 14 años en manos de la Cruz Roja.

La familia Lander perdió a su hijo mayor cuando la policía de Maduro le disparó en el pecho una bomba. Su muerte fue grabada por los teléfonos móviles y conmocionó al país cada vez que la escena llegaba por Whatsapp o por Facebook, pero nunca fue transmitida por televisión.

Neomar hermano

Nacido el 23 de enero

Neomar murió los últimos días de protestas del 2017 cuando Venezuela había salido a la calle para reclamar elecciones limpias. Su hermano menor nació el 23 de enero, el primer día de protestas masivas de 2019 que reclaman lo mismo: el fin de la dictadura y el inicio de la democracia a través de elecciones libres.

Mientras su hijo nacía, en el hospital 12 de octubre de Madrid, el padre del niño estaba pendiente de la jura de Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional, como presidente interino del país en medio de una nueva ola de protestas que ya acumula más de una decena de asesinados por las fuerzas de seguridad de Maduro. Guaidó, en su discurso, recordó que en ese lugar fue asesinado el adolescente de 17 años.

“Ha sido una mezcla de emociones fuertes. Antes de la cesárea, sólo pensaba en Neomar. Estaba muy triste, pero ahora recupero un poco de la vida que perdí con la muerte de Neomar”, explica la madre venezolana, impresionada por la sanidad española gratuita y los servicios hospitalarios de primer nivel que ha recibido en España.

El mejor homenaje

El caso de Neomar fue reseñado con detalle y maestría en el libro 26 crímenes y una crónica por la periodista venezolana Carleth Morales, que acogió a la familia en España y pudo conseguir, con apoyo de periodistas amigos y venezolanos en el exilio, la cuna, los pañales y la ropa para un niño prematuro al que casi toda la ropa le queda grande. Apenas pesó más de dos kilos.

Sus padres sueñan con regresar a Venezuela para que su bebé crezca en un país libre que su hermano nunca pudo llegar a conocer. 

Se llama Alan. Son las iniciales de los nombres y apellidos su hermano mayor, al revés. El mejor homenaje para el joven que encabezaba las protestas contra los militares de Maduro y que no tuvo miedo de enfrentarse a las balas y a las bombas porque se sentía protegido con su escudo de cartón.

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp