Nadal pide la unión del sector crítico contra Navarro

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Dirigentes del PSC admiten que Maurici Lucena se excede en sus declaraciones

11 de julio de 2013 (20:52 CET)

El sector crítico a la actual dirección del PSC siempre ha pecado de un defecto: el exceso de ego de algunos de sus integrantes. Han sido consellers, y han formado parte de la cúpula del PSC, ya fuera desde la sede en la calle Nicaragua o en las agrupaciones territoriales. Y nunca se han caracterizado por saber unir esfuerzos y buscar la complicidad de los militantes y cuadros socialistas.

Uno de los que admiten ese pecado original es Joaquim Nadal, el líder del PSC durante décadas en Girona, ex alcalde de la ciudad, que mantiene todas las plataformas mediáticas a su disposición. Aunque nadie en el PSC se olvida que él fue candidato a la Generalitat en 1995, cuando nadie quería serlo.

Discrepantes, pero constructivos

Nadal, precisamente, ha reclamado este jueves que todo el sector crítico se una para pedir cambios en la dirección del PSC, encabezada por Pere Navarro. En ese sentido, el sector crítico no descarta nada, tampoco forzar un congreso extraordinario, aunque esa posibilidad se ve ahora lejana. La idea más realista que manejan es tratar de anticipar las elecciones primarias para elegir el candidato a la Generalitat. Y, en función de quienes sean los candidatos y el ganador o ganadora, organizar un nuevo proyecto para el PSC.

El ex alcalde de Girona, ha pedido, sin embargo, una sola voz "discrepante pero a la vez constructiva" y que pueda cuentar con el "reconocimiento y el respeto" de la dirección del partido. Algo ahora muy complicado.

Demasiados grupos

La petición de Nadal llega después de comprobar la proliferación de grupos y sectores críticos, que tienen en común, sin embargo, el deseo de defender con más convicción el derecho a decidir, la consulta soberanista, y, si es necesario, la independencia de Catalunya. Son, en su mayoría, ex consellers, cuadros y diputados que siguen la estela del obiolismo, y nuevos valores que reclaman una mayor democracia interna.

Todos ellos, desde Agrupació Socialista, a Fòrum Cívic, plataformas surgidas a partir del colectivo Nou Cicle, firmaron una declaración en la que reprochaban al PSOE y al PSC que acordaran la llamada Declaración de Granada, de reforma de la Constitución en clave federal. Consideran que, pese a ser un paso positivo, presenta carencias importantes y no recoge que Catalunya pueda convocar un referéndum por el derecho a decidir.

La advertencia de Corbacho

La actual dirección, no obstante, se defiende a la mínima oportunidad. El ex ministro de Trabajo, ahora diputado en el Parlament, Celestino Carbacho, afirma que la mayoría del PSC “está por la Declaración de Granada, y no por la independencia”. El PSC “no es independentista”, reitera Corbacho, que es uno de los dirigentes con los que algunos prohombres del PSOE jugaron para que pudiera liderar un hipotético PSOE en Catalunya.

Todo ello muestra que el PSC está a punto de reorientar su futuro a medio plazo. Las posiciones son muy diferentes sobre el rumbo al que se debe dirigir el socialismo catalán.

El problema es que se ha llegado a un punto de agresividad, se asegura. Un hecho que ha denunciado el propio Nadal. Según el ex conseller de Política Territorial, ha habido “rebotes intolerantes”, en referencia a miembros de la dirección.

El papel de Lucena

Nadal se ha referido, sin nombrarlo, a Maurici Lucena, el portavoz parlamentario del PSC, que, desde que accedió al cargo, tras las elecciones del 25N, decidió decir lo que piensa. Y así lo mostró el martes al cargar contra el portavoz del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, por criticar el acuerdo entre el PSOE y el PSC. “Martí está dedicado a la cultura, y no ha podido adentrarse en un texto jurídico sofisticado”, aseguró.

Según Nadal ese comportamiento nunca se ha dado en la dirección del PSC cuando eran otros los que mandaban. “Nunca se acometió contra ellos con esta virulencia”, ha afirmado.

Dirigentes del PSC admiten que las formas de Lucena, en sus comparecencias en el Parlament, no son las más oportunas en este momento. Pero Lucena cuenta con toda la confianza de Navarro, muy dado a tomar decisiones contrarias a las que se esperaría.

Un partido más pequeño

Este domingo, el PSC celebrará un consejo nacional extraordinario, en el que el propio Corbacho ha invitado a todos los críticos a que manifiesten su posición. Un día antes, el sábado, el PSOE ha convocado a su comité federal, que aprobará la Declaración de Granada y un nuevo protocolo de relación con el PSC. Con ello, Navarro considera que está avalado para consolidar su proyecto, pese a los sectores críticos.

Según Nadal, el partido “se ha hecho más pequeño desde el último congreso”. Pero para Navarro eso, en estos momentos, no es un demérito. Lo prefiere, antes que variar el rumbo.
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