Orden de busca y captura internacional para el jefe del grupo neonazi White Rebels Barcelona

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VIOLENCIA, ODIO Y DISCRIMINACIÓN

Tres skinheads dan la espalda a la cámara

en Barcelona, 27 de febrero de 2015 (12:28 CET)

El jefe del grupo de Skin Heads, de ideología neonazi, White Rebels Barcelona, no ha comparecido al juicio al que había sido convocado esta semana en la audiencia provincial de Barcelona. El fiscal acusaba  a este joven, de nacionalidad búlgara, de pertenencia a grupo criminal y de haber propinado brutales palizas a inmigrantes y homosexuales fundamentalmente en Barcelona. El acusado, que se enfrentaba a una pena de 10 años de cárcel, no ha aparecido en la vista oral ni ha podido ser localizado por la policía y por ello el tribunal ha dictado, inmediatamente y a instancias del fiscal, orden internacional de búsqueda y captura contra él.

Pacto de conformidad

Los otros tres acusados, dos hombre y una mujer, se han conformado con una pena de tres años, ellos y cinco años, ella. Los tres deberán ingresar en prisión para cumplir condena.

Según la sentencia, que recoge los argumentos del ministerio fiscal, los cuatro acusados eran miembros activos de este grupo Skin Head que, provistos de cadenas, barras de hierro, navajas y puños americanos, se dedicaban a "la búsqueda de objetivos o víctimas seleccionados por su origen, raza, etnia u orientación sexual y en difusión de proclamas de carácter ofensivo, denigrante y vejatorio contra las personas que profesan la religión musulmana, los judíos, inmigrantes y personas afrodescendientes, entre otras minorías, defendiendo a ultranza la supremacía de la "raza aria" sobre las demás y dirigida a crear entre la población sentimientos de hostilidad, animadversión, agresividad y trato desigual injustificado contra dichos colectivos y contra todos aquellos que consideraban como sus enemigos".

Brutal paliza

La policía les detuvo en mayo del 2011 cuando apalearon brutalmente a un miembro de grupo que había decidido abandonar la organización. Le acorralaron en un bar situado en la calle Felipe II de Barcelona y con bates de béisbol, cadenas de hierro y puños americanos le dejaron al borde de la muerte. También agredieron a una transeúnte que intentó salir en ayuda de la víctima.

En los registros policiales aparecieron más armas y abundante documentación así como propaganda de apología nazi.

Tres de los cuatro acusados se han declarado culpables por los delitos de tentativa de homicidio, provocación al odio, amenazas y asociación ilícita.

Amenazas al fiscal

El Fiscal Delegado del servicio de delitos de odio y discriminación, que asistió como acusador público en el juicio, lo hizo con constante protección policial ante las amenazas vertidas contra él en la red por parte de correligionarios de los acusados.

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