Piden 55 años de cárcel para la banda de asaltadores de pisos que atemorizó los barrios ricos de BCN el pasado verano

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CRIMEN ORGANIZADO

Reconocimiento fotográfico

en Barcelona, 03 de marzo de 2015 (22:13 CET)

El Ministerio Fiscal pide penas de casi 15 años de cárcel para cada uno de los cuatro miembros de la banda organizada que durante el pasado verano provocó una enorme alarma social entre los vecinos de la parte alta de la ciudad de Barcelona.

Ese grupo, según la policía, sería el autor de diversos robos violentos en el interior de pisos o casas habitadas cometidos entre junio y septiembre de 2014.


Golpes a los asaltados

Según el relato de fiscal, los miembros de este grupo criminal buscaban personas que vivieran solas en pisos de la parte alta de la ciudad. El modus operandi era el siguiente: una mujer, miembro de la banda, se personaba en el domicilio de la víctima elegida haciéndose pasar por comercial en busca de cliente. Cuando la víctima, confiada, abría la puerta de su domicilio, la mujer y tres miembros más saltaban sobre esa persona y se introducían rápidamente en el piso sin dar ninguna opción de resistencia.

Siempre según el relato de los hechos de la fiscalía, una vez dentro los imputados tenían por costumbre golpear brutalmente a sus víctimas con las culatas de sus respectivas pistolas hasta dejarlas inconscientes. Luego las amordazaban y maniataban para poder entonces desvalijar el inmueble a sus anchas.


Víctima valiente

La desarticulación de este grupo se produjo pocos días después del asalto a un piso en la calle Comte d'Urgell de Barcelona. Era el mediodía del 25 de junio del año pasado. Los robos en la zona se sucedían y la alarma social crecía de forma imparable.

Los cuatro miembros del grupo asaltaron un piso y apalearon brutalmente a su inquilino. A pesar de la heridas y la conmoción, cuando el robo acabó pudo desembarazarse de las cuerdas y logró ver a través de una ventana cómo huían los asaltantes por la calle con total impunidad.


Cazados por la cámara

Ese detalle sirvió a la policía para buscar la existencia de alguna cámara de vídeo vigilancia exterior de algún comercio o entidad bancaria en la zona que hubiera grabado la imagen de los asaltantes. Y así fue. La instantánea de los autores fue recogida por una cámara de seguridad de la empresa ACLAM que se encuentra en la calle Consell de Cent. Esa imagen y el testimonio coincidente y delatador de diversas víctimas llevaron a los agentes especiales del grupo de robos de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra a la identificación y detención de los presuntos autores.

Ahora, tal y como recoge la calificación del fiscal a la que ha tenido acceso Economía Digital, los cuatro acusados se enfrentan a posibles penas de 55 años de cárcel por diversos robos con extrema violencia e intimidación.

Con la detención de este grupo, el índice de robos a viviendas en la parte alta de Barcelona, cayó en picado.

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