Oriol Junqueras con los representantes de los sindicatos CCOO y UGT de Cataluña, que han jugado con ambigüedad sobre el 'procés'. ED

Puigdemont fracasa tras pedir a CCOO y UGT que apoyen una huelga general

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Puigdemont está dispuesto a mantener el pulso con el Estado hasta el final y reclama a CCOO y UGT que secunden una huelga general, sin ningún éxito

Manel Manchón

Economía Digital

Oriol Junqueras con los representantes de los sindicatos CCOO y UGT de Cataluña, que han jugado con ambigüedad sobre el 'procés'. ED

Barcelona, 22 de septiembre de 2017 (04:55 CET)

El fantasma de la huelga general, de una huelga general política, se pasea por el Palau de la Generalitat. Primero Oriol Junqueras, y después el propio presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, han emplazado directamente a los dos grandes sindicatos, CCOO y UGT a que estudien esa posiblidad, para reaccionar ante lo que se entiende como un atropello, ante la reacción del “estado autoritario” español, que impide el referéndum del 1-O, y que ha impulsado, a juicio de los dirigentes independentistas, las detenciones de hasta 14 altos cargos del gobierno autonómico. Pero la respuesta es clara, ni el secretario general de CCOO, Jesús Pacheco, ni el de UGT, Camil Ros, optan por ese camino, tras visitar el Palau de la Generalitat.

La presión de otros sindicatos sectoriales, sin embargo, es enorme. Se trata de los sindicatos de la enseñanza, IAC, Sepc CGT y la Intersindical-CSC, que presionan a los dos grandes para impulsar una huelga general. También el sindicato IAC-CATAC, mayoritario entre los trabajadores de la función pública, en los servicios centrales de la Generalitat, presiona para una huelga general. La paradoja es que este sindicato repartió pasquines entre sus afiliados para que ejercieran sus derechos de cara al 1-0, con el consejo de acudir a la Fiscalía si no se veían claras las órdenes de sus superiores en la organización del referéndum.

Los sindicatos no ven razones objetivas para una huelga general y piden vías políticas

Ahora, las detenciones por parte de los agentes de la Guardia Civil, y, tras las movilizaciones en las calles, el clima ha variado y ha aparecido este fantasma de la huelga general.

La cuestión es que Puigdemont ha comenzado a tomar decisiones casi a la desesperada, después del paso adelante del Gobierno, que consideró, hace unos meses, que no permitiría el referéndum y que tampoco asumiría una especie de repetición de la consulta del 9N. El presidente catalán, ante la desmantelación del operativo del 1-O, después de requisar más de 9 millones de papeletas, y de controlar el sistema informático, quiere huir hacia adelante y está dispuesto a que el 1 de octubre se pueda votar, tenga ya o no validez –nunca lo podía haber tenido, por otro lado--- y se niega a decir ya claramente que no habrá referéndum, como sí apuntó este mismo jueves el vicepresidente Oriol Junqueras, con un rostro que denotaba la situación más que sus propias palabras.

Puigdemont huye hacia adelante, con mensajes a través de Twitter, desvelando las mesas electorales

En ese salto hacia adelante, se engloba la petición a los sindicatos para que valoren la huelga general. Pacheco, según fuentes sindicales, fue taxativo. El líder sindical no ve razones objetivas, y apuesta por resolver el conflicto a través de vías políticas. Pacheco tiene el respaldo de CCOO, que quiso pronunciarse con claridad tras las detenciones de los altos cargos del Govern. Las dos ideas son complementarias, no excluyentes: “En CCOO estamos comprometidos con las competencias de autogobierno de las comunidades autónomas, por tanto también con las de la Generalitat y defendemos el respeto a la instituciones catalanas y el normal desarrollo de sus competencias”. Pero se añade también que “El Gobierno de España tiene la responsabilidad de garantizar el cumplimiento de la Constitución y las resoluciones del Tribunal Constitucional, que ha suspendido las 'leyes de desconexión' aprobadas por una ajustada mayoría del Parlament”.

Pese a los cánticos de los manifestantes a las puertas del departamento de Economía, donde la Guardia Civil detuvo al equipo directivo de Oriol Junqueras, con los que se pedía “vaga general”, los sindicatos siguen firmes en su oposición.

Puigdemont deberá en los próximos días decidir cómo y en qué momento constata que no se podrá realizar el 1-O, aunque sea capaz de enviar, a través de su cuenta de Twitter, las mesas electorales en las que se podría votar, a través de una nueva web relativa a toda la organización electoral.  

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