Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, en el Parlament de Cataluña, en una imagen de archivo. EFE

Puigdemont y Junqueras se citan en televisión

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El expresident se ofrece ahora a participar en el debate de este martes en TV3 si finalmente acude Junqueras, con quien no se ve las caras desde el 27-O

Barcelona, 14 de mayo de 2019 (04:55 CET)

Más de un año y medio después de que Carles Puigdemont huyera a Bélgica justo tras la supuesta declaración de independencia del Parlament y la aplicación del 155, el expresident y el que entonces era su número dos, Oriol Junqueras, que optó en cambio por quedarse y asumir las consecuencias penales de sus actos, podrían volver a verse las caras este martes por la noche. Sería, eso sí, a través de una pantalla. O de dos. En el debate de TV3 y Catalunya Ràdio entre candidatos catalanes a las europeas.

La Junta Electoral Provincial (JEP) abrió este lunes la puerta al reencuentro al desestimar sendos recursos de PP y Cs contra la participación por vía telemática tanto de Junqueras como de Toni Comín, número dos de la lista de Puigdemont, fugado como él, y que es quien Lliures per Europa, la marca con la que JpC concurre a las europeas, había anunciado que le representaría en el debate. Pero después de la luz verde de la JEC, que rechazaba así sendos recursos de Cs y PP, el propio Puigdemont anunció vía Twitter que, si va Junqueras, será él quien represente a los neoconvergentes.

“Mientras no dejaban ir al debate al vicepresidente Junqueras, teníamos claro que yo no podía ir. No sería justo, no queremos una ventaja fruto de la represión. Si él está, yo también estaré. Y me causa mucha emoción estar con él. No nos dividirán”, tuiteó Puigdemont, pese a que que cuando JpC propuso a Comín todavía no se sabía si Junqueras podría participar o no. Es decir, que nadie había dicho tampoco que no pudiera participar.

En todo caso, el reencuentro aún está en el limbo, pendiente de que alguien señale la salida a otro laberinto. Porque la JEP concede la última palabra sobre la participación de Junqueras al centro penitenciario de Soto del Real, donde está recluido. Y, por ahora en la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias dicen no tener ninguna noticia al respecto.

¿El motivo? La petición, según fuentes de ERC, la hizo el partido de Junqueras la semana pasada a la Junta Electoral Central (JEC) –no a la provincial, que es la que ha fallado contra los recursos de Cs y el PP-. Y es la JEC la que, tras solicitar al centro penitenciario de turno que efectúe las alegaciones pertinentes, autoriza o rechaza cada una de las peticiones que se hacen para que los políticos presos participen en actos electorales. Así al menos se ha hecho hasta ahora. Pero fuentes de Instituciones Penitenciarias aseguraban este lunes a última hora de la tarde no haber recibido todavía ninguna notificación de la JEC referida a la participación de Junqueras en un debate este martes 14 de marzo.

Puigdemont marca la agenda

Sea como fuere, su ofrecimiento de última hora a debatir con Junqueras es la última maniobra de Puigdemont para llevarse los titulares y volver a marcar la agenda de la campaña, algo que hasta ahora se le está dando bien. El expresident había arrancado la carrera electoral con malas expectativas, en forma de encuestas que pronosticaban que se quedaría a las puertas de ese escaño en el Europarlamento destinado a ser piedra angular de su nuevo desafío a las instituciones españolas. Pero la Junta Electoral Central (JEC) le ha hecho buena parte de la campaña con ese veto que dividió a la junta y que finalmente fue desautorizado por el Tribunal Supremo, tres juzgados de Madrid y el Constitucional.

Un dato resulta revelador a ese respecto, más allá de que ahora las encuestas ya cuenten con que JpC consiga representación en la Eurocámara. Pese a que hacía meses que tanto los sondeos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) como del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat reflejaban una fuga de votos de JpC a ERC, la última encuesta del CEO, efectuada con posterioridad al 28-A, indica un cambio: de los encuestados que votaron a Esquerra en los comicios al Congreso, el 52,4% dice que volverá a votar a los de Junqueras en las europeas, mientras que el 10,6% asegura que votará a los puigdemontistas en las europeas, y otro 31,9% no revela o no tiene decidido su voto.

En cambio, si hablamos de votantes de JpC, el porcentaje que se mantendrá fiel a la formación el 26-A es del 82,5%, y solo el 1,3% tiene decidido decantarse por ERC, mientras que los que no saben o no contestan se quedan en el 15%. Resumiendo: sí, si hacemos caso del CEO, hay efecto Puigdemont.

JpC y ERC, a la greña por Barcelona

El probable reencuentro, ni que sea virtual, entre Junqueras y Puigdemont, se produciría además en un momento en el que la campaña de las municipales, que coincide con la de las europeas, ha recrudecido las hostilidades entre JpC y ERC, socios de gobierno mal avenidos desde el principio de la legislatura en consonancia con el distanciamiento entre sus dos líderes. El principal punto de fricción es la pugna por el ayuntamiento de Barcelona, en la que Esquerra parte con ventaja, si hacemos caso de la demoscopia y de su victoria del 28-A no solo a nivel catalán, sino también en clave barcelonesa.

El domingo, Elsa Artadi pasó al ataque para recortar ventaja a los de Junqueras. La número dos de los puigdemontistas por Barcelona reprochó al alcaldable de ERC, Ernest Maragall, que se hubiera referido al de JpC, Quim Forn, como a un “ciudadano encarcelado”, y no como a un “preso político”, y lanzó aún otra pulla a ERC apuntando directamente a la estrategia por la que aboga Junqueras de ampliar la base del soberanismo a costa de atraer a votantes de izquierdas no necesariamente independentista: “Vayamos con cuidado, que de tanto ensanchar tanto la base, no estemos normalizando cosas que no son normales” y “ensanchando a quien está escondiendo que hay represión”, disparó Artadi.

Así las cosas, el reencuentro en prime time entre Puigdemont y Junqueras no podría ser más oportuno ni suscitar más expectación, por más que el debate no sea un cara a cara sino un duelo a seis bandas. Solo una negativa de última hora de la JEC y/o Soto del Real a permitirlo evitaría que los otros cuatro candidatos convocados por TV3 queden relegados al papel de meros comparsas.

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