Rajoy asume la realidad: ayudará a Mas para evitar el colapso de España

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CiU explorará acuerdos con el PSC y el PP para aprobar los presupuestos

Viñeta sobre el encuentro de Mas y Rajoy de Lluís Recasens L'Avi

31 de marzo de 2013 (00:00 CET)

La realidad se puede obviar, sí, se puede mirar hacia otro lado. Pero no se puede esperar demasiado. La realidad siempre acaba emergiendo. Y el Govern de Artur Mas ha comprobado la gravedad de la situación. La Generalitat no puede atender a sus obligaciones, y muchos colectivos sociales esperan con ansiedad el pago de las deudas de la administración autonómica.

Y la única llave de los recursos que necesita el gobierno autonómico está en manos del Gobierno que preside Mariano Rajoy. Mas lo sabe, y por ello no ha dudado en buscar una cierta complicidad con el presidente del Ejecutivo español, con la entrevista secreta de esta semana en Madrid.

Rajoy, sin embargo, tampoco ha podido obviar la realidad. El Gobierno central ha querido aplicar una estrategia perversa, la de esperar y ver, la de comprobar si Artur Mas cometía o no lo que, a su juicio, son errores políticos de calado. Ha pretendido ignorar las peticiones soberanistas de CiU, pero ha reaccionado ante el desastre que se avecinaba, a pesar de las críticas que ha recibido por parte de partidos políticos y medios de comunicación, que le acusan de rendirse ante Mas.

Desesperación

La Generalitat no puede hacer frente a sus pagos, la economía catalana sufre como ninguna porque todo está paralizado, porque los créditos a las pequeñas y medianas empresas siguen sin llegar, porque la demanda interna se ha hundido, y porque las exportaciones se han visto limitadas, justamente porque la recesión ya ha hecho mella en los clientes europeos. Y si Catalunya se hunde, se hunde España.

Dirigentes de CiU han trabajado en las últimas semanas para que se produjera ese acercamiento, que ha posibilitado la entrevista entre Mas y Rajoy. Pero han sido también vitales los contactos empresariales, los movimientos de la sociedad civil, de las patronales, que insistían en buscar alguna salida al estancamiento político y económico de Catalunya.

Sin Catalunya, no hay España

Una de las dirigentes que también ha trabajado en ello es Alicia Sánchez Camacho, muy tocada en los últimos meses por el escándalo de las investigaciones de Método 3, pero muy consciente de que su papel es precisamente el de buscar puentes, y el de informar en todo momento al Gobierno del PP sobre la situación de Catalunya. Su reflexión, tras conocerse la entrevista en la Moncloa, no ha podido ser más contundente: “Sin recuperación económica en Catalunya no se producirá la recuperación en toda España”.

Es decir, el PP ha entendido que no puede dejar en la estacada a Catalunya. En juego está la propia supervivencia económica de España. Los últimos datos del INE constatan que el PIB catalán ha aumentado su peso en España, que, pese a todo, la economía catalana cayó en 2012 un 1%, frente al 1,4% del conjunto de España. Ello le ha llevado a representar ahora el 18,9% del PIB español. En cambio, la economía de Madrid registró un descenso del 1,3%, y mantiene su peso en el PIB de toda España, que es del 17,9%.

Salvar a Mas en la operación

Esos contactos empresariales, con un peso importante de los diputados de CiU en Madrid, y, principalmente, los democristianos Josep Antoni Duran Lleida y Josep Sánchez Llibre, han permitido un cierto aire en las relaciones entre el PP y CiU que deberán concretarse en las próximas semanas y meses. Significativa fue la intervención en un foro empresarial en Madrid de Duran Lleida la pasada semana, con la presencia de ministros del PP y de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Algo se ha movido.

Se trata de un primer paso en una operación que, como se apuntó en Economía Digital, pretende salvar al soldado Mas. La idea es que el PP debe entender que no puede sacrificar a Mas, que el presidente de la Generalitat puede ser, aunque quiera seguir adelante con la convocatoria de la consulta soberanista, el dirigente que corrija la situación de bloqueo.

El propio Mas quiso lograr una mayoría absoluta el 25N para poder modular el ritmo del proceso soberanista, consciente de que debía llegar a algún acuerdo con el Gobierno del PP. Dicho de otro modo, una mayoría absoluta de CiU no hubiera acelerado el proceso. Al contrario. Lo hubiera podido gestionar con una mayor serenidad. Pero no la logró.

La presión de ERC

Y su pacto con Esquerra Republicana está siendo muy duro de digerir. Presión constante por parte de su presidente, Oriol Junqueras, para convocar el referéndum en 2014, o este mismo año, oposición a aprobar los presupuestos de 2013, implementación de tributos que agravan la situación económica.. Todo ello en una extraña situación en la que Esquerra garantiza, supuestamente, la estabilidad del Govern, pero ejerce de oposición.

Por todo ello, Mas ha buscado una salida, sin romper, todavía, con Esquerra. Ahora tendrá un mayor margen de déficit para presentar los presupuestos de 2013. Contará, con toda probabilidad, con un margen que podría estar cercano al 2%, en lugar del 0,7% fijado hasta ahora. Rajoy se comprometió a ello en su entrevista con Mas, sabedor de que la Comisión Europea relajará el déficit para el conjunto de España del 4,5% al 5,7% o el 6%.  Para la Generalitat se trata de un auténtico salvavidas, porque debía ajustar, sin el nuevo margen, hasta 4.400 millones de euros en 2013. Algo sencillamente imposible, como bien le recuerda Esquerra Republicana.

Mayor margen de déficit


Todo ello se concretará, según diversas fuentes, a finales del mes de abril o mediados de mayo. La Comisión Europea se deberá pronunciar, posteriormente el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, informará del nuevo déficit para las comunidades autónomas. Y Bruselas estará atenta a que comunidades como Catalunya, puedan tener un mayor déficit, tras interiorizar la carta que le envió el conseller de Economia, Andreu Mas-Colell al vicepresidente económico de la Comisión, Olli Rehn.

Pero antes, estos meses, el Govern ya comenzará a recibir 800 millones de euros que el Gobierno central adeudaba, correspondientes a la liquidación de 2011. Los debía entregar en junio, pero Hacienda ha aceptado prorratearlos por meses y adelantar la entrega. Este mes la Generalitat ya ha recibido 100 de esos 800 millones.

El panorama ahora es otro. Los dirigentes de CiU y de ERC insisten en que no ha pasado nada, en que la entrevista entre Rajoy y Mas no desdibuja “la hoja de ruta”. Pero Mas busca otras alternativas. El PSC, esta vez, escuchará al presidente catalán, como ha dejado claro su primer secretario, Pere Navarro.

Debate en el PSC

En el PSC no hay unanimidad. Dirigentes como Antoni Balmón, o Àngel Ros, muy partidarios de la sociovergència, quieren, en cambio, ver las posibilidades reales. Otros, cercanos a Pere Navarro, no quieren salvar al soldado Mas, a quien responsabilizan de la actual situación. En todo caso, ese debate demuestra que las cosas comienzan a moverse, y que se deberán concretar cuando el presupuesto entre en el Parlament, a finales de mayo o principios de junio.

Y el PP catalán también se podría prestar. Sánchez-Camacho está deseando mostrar que puede ser una alternativa, aunque pida a gritos a Mas que rompa ya con Esquerra.
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