Rajoy y González utilizan a Bruselas para que el PSOE se abstenga ya

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El líder del PP y el ex presidente reclaman un gobierno lo antes posible para elaborar el presupuesto y atender las exigencias de recorte del déficit de la UE, a las puertas del comité federal socialista

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, en una imagen de archivo / EFE

Barcelona, 08 de julio de 2016 (01:00 CET)

Rápido, rápido. El líder del PP, Mariano Rajoy, quiere ser investido como nuevo presidente del Gobierno en la última semana de julio. El argumento es que la Comisión Europea aprieta, que se deberá aprobar de inmediato el techo de gasto, para elaborar los presupuestos de 2017. Y ahí Rajoy se ha encontrado con un aliado: el ex presidente Felipe González, que le emplaza a actuar para atender las exigencias de Bruselas. Los dos piden que el PSOE no se demore más y decida la abstención, a un día del comité federal de este sábado, en el que deberá tomar una decisión su secretario general, Pedro Sánchez.

El PSOE, por tanto, se encuentra en una tesitura muy complicada. Sánchez escuchará a todos los barones territoriales. Con ellos, a falta de la entrevista decisiva de este viernes con la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha acordado el rechazo a la investidura de Rajoy. Hay quien duda, quien prefiere exponer desde ahora mismo que el PSOE no será un obstáculo, como Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, o el ex ministro Josep Borrell.


Un 'no', por ahora

Pero el grueso, como Javier Fernández (Asturias), Javier Lambán (Aragón), o Ximo Puig (Valencia), defienden un 'no' inicial, a la espera de la reacción de Rajoy. Otros, como Miquel Iceta, o Francina Armengol (Baleares), a ese 'no' a Rajoy añaden la posibilidad de buscar una alternativa de izquierdas, aunque lo formulan como una respuesta retórica, de manual, lejos de asimilarla como posible.

Lo que ocurre, como pusieron en evidencia este jueves Rajoy, tras recoger su acta de diputado en el Congreso, y González, en un artículo en El País, es que el líder del PP no tiene otras opciones. En estos momentos los socialistas se han convertido en el único facilitador de la investidura del presidente en funciones. Y, de hecho, Rajoy no hace ningún esfuerzo en buscar el gran asidero que sería Ciudadanos.


Acuerdo con Ciudadanos

Si contara con el apoyo del partido de Albert Rivera, el PP partiría de 169 diputados, más el escaño de Coalición Canaria. Eso sería vital para que el PSOE, a partir de esa mayoría todavía insuficiente, se pudiera abstener.

Y eso es lo que reclamó Felipe González, que Rajoy explore de verdad esa vía con Ciudadanos, con la seguridad de que, después, el PSOE no será un obstáculo para su investidura. ¿Pero quién da el primer paso?

Las cosas en Europa se ponen feas. Rajoy, que tildó la opinión de González de "muy cualificada", insistió en que no se puede perder más el tiempo. Que "lo que no se haga en julio, no sé por qué se podría hacer en agosto", con el objetivo de ser investido a final de julio, y formar gobierno en la primera semana de agosto.


Los recortes que pide Bruselas

Y es que Bruselas le ha pedido a España que atienda ya la necesidad de reducir el déficit, y que comportará para el próximo año un recorte de unos 8.000 millones de euros. Rajoy recordó que, para que se cumpla el calendario habitual a la hora de elaborar los presupuestos del próximo año, el techo de gasto se debería aprobar a finales de agosto.

González fue explícito sobre esa necesidad en su artículo en El País, en una alusión directa a Rajoy. "Seguro que ya sabe las exigencias de Bruselas y no puede decidir sin compartir este tema con los interlocutores para la investidura. Ahora es heredero de sí mismo y deberá explicar si mantiene su promesa de no seguir con los recortes y bajar los impuestos".

Es decir, González pidió al PSOE que se mueva, que dialogue, y que no se cierre a un gobierno de Rajoy, pero al líder del PP le reclamó que actúe con celeridad para buscar los apoyos necesarios.

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, se sumó a las presiones para que todo vaya más rápido con el calendario que se ha previsto, y recordando el parón legislativo que se ha producido. La aprobación del techo de gasto debería llegar antes del trámite previo a la aprobación en el consejo de ministros del 23 de septiembre de los presupuestos para 2017.


El PSOE se moverá, cuando toque

Antes se debe negociar con las comunidades autónomas y los ayuntamientos en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Y, por si todo eso fuera poco, Catalá recordó que España debe tener un gobierno para decidir en el seno de la UE respecto al Brexit, y en las negociaciones con el Reino Unido.

El ministro incidió en que el Gobierno lleva 200 días en funciones, desde el 21 de diciembre, con dos meses de campaña electoral, y sin proyectos de ley, enviados al Congreso, desde septiembre de 2015.

Los dirigentes socialistas todo esto lo saben. Pero esperan la reacción de Rajoy, y los pasos que pueda dar con Ciudadanos para decidir, finalmente, su abstención. El comité federal de este sábado rechazará la investidura de Rajoy, pero nadie está en contra de convocar otros comités federales cuando las negociaciones avancen.
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