Un joven alcalde enseña a Merkel cómo acabar con la deuda sin brutales recortes

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El primer edil de Monheim desarrolla un extraordinario saneamiento de las finanzas de su municipio, de 43.000 habitantes

Daniel Zimmermann en una de las nuevas guarderías gratuitas

11 de agosto de 2014 (10:48 CET)

Con 32 años recién cumplidos, el alcalde Daniel Zimmermann ha revolucionado Alemania.

El joven político independiente, no representa a ninguno de los dos partidos tradicionales, ha logrado enjugar toda la deuda que arrastraba la ciudad de Monheim (Düsseldorf) sin aplicar un solo recorte público. El extraordinario plan de saneamiento de las finanzas del ayuntamiento le ha valido la reelección con el 95% de los votos.

“La gente está satisfecha y es lo que se percibe: en las fiestas del año pasado habíamos pagado el último crédito y desde entonces estamos exentos de deuda”, explica Zimmermann.

La situación es como la noche y el día. De la práctica quiebra, al ahorro. “Disponemos ya de 130 millones en la reserva para el año que viene y así debe ser de ahora en adelante”. El primer edil ha revolucionado el país que defiende la austeridad por encima de todas las estrategias.

Dumping fiscal

Zimmermann es el nuevo icono de quienes plantan cara a las políticas que siguen desde la canciller Angela Merkel hasta sus colegas alcaldes. El secreto del éxito de Monheim se basa en una adaptación del dumping fiscal. Para cuadrar las cuentas, ha atacado el desajuste por el capítulo de los ingresos con una drástica reducción de los impuestos que cobra a las empresas que se instalan en el municipio.

Ha logrado que, como en Irlanda, varias grandes compañías elijan la ciudad para implantarse con la promesa de reducir la factura fiscal. Es la sede más barata en Alemania para cualquier corporación.

Ingresos multiplicados por diez

“Ecolab, por ejemplo, tiene cuatro plantas con 700 empleados. Su decisión de radicar en Monheim una mayor parte de su actividad nos permite recaudar 200 millones anuales en lugar de los 20 millones de antes, ese es el único secreto. Gracias a eso podemos permitirnos el lujo de que todas las guarderías sean gratuitas”, presume.

El mayor nivel de ingresos no sólo ha permitido reembolsar la deuda, sino mejorar el catálogo de servicios públicos. El alcalde avanza de que la ciudad estrenará, en breve, nueva escuela de música.

Detractores en la comarca

Los alcaldes de las ciudades vecinas avisan a Zimmermann de que el dumping fiscal, a la larga, es perjudicial. Pero el joven regidor discrepa. “El año pasado captamos hasta una empresa holandesa que paga actualmente cuatro millones al año. El objetivo es consolidar la contribución fiscal ofreciendo cuantas comodidades podamos: las vamos a fidelizar”, advierte.
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