Arrimadas da la cara en la Ejecutiva de Cs con Cuadrado en la cuerda floja

Dirigentes de peso como Toni Cantó, Begoña Villacís o Juan Marín exigen explicaciones y también que se depuren responsabilidades. Todas las miradas se centran en el hombre fuerte de Arrimadas, Carlos Cuadrado, y en su posible salida del partido.

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Llegó el día. La líder de Cs, Inés Arrimadas, dará la cara este lunes ante los 29 miembros que conforman el Comité Ejecutivo del partido para explicarles los movimientos acontecidos desde el anuncio, la semana pasada, del pacto con el PSOE para derrocar al Partido Popular en Murcia hasta la situación actual en la que se encuentra la formación.

Las caras más visibles de Ciudadanos llevan días insistiendo en la celebración de este ‘cónclave’ porque desconocían toda la operación con los socialistas y, según ha podido saber Economía Digital, además de explicaciones, varios exigirán «depurar responsabilidades» respecto a lo sucedido. La salida del vicesecretario y artífice de las negociaciones, Carlos Cuadrado, sobrevuela en el ambiente.

«Ya le hemos dado un mes de gracia», comenta un miembro de la Ejecutiva sobre Cuadrado. Existe mucho malestar dentro del partido con Cuadrado, al que achacan los últimos grandes batacazos de la formación: las elecciones catalanas y el «amago de giro» al PSOE, explican las mismas fuentes. «Cuadrado salió vivo de milagro», esgrimen, tras la última Ejecutiva del partido donde, tras casi cinco horas de reunión, la líder de Cs no impulsó ningún cambio como pidieron numerosos dirigentes ante el batacazo electoral en Cataluña.

El vicesecretario y ‘mano derecha’ de Arrimadas fue el artífice de la campaña electoral, incluida la ‘de los abrazos’ que el partido tuvo que retirar tras no disponer del copyright de las imágenes escogidas para colgarlas de farolas, paredes o autobuses de toda Cataluña.

Los naranjas perdieron el pasado 14 de febrero, 30 diputados y con 6 escaños retrocedieron de la primera a la séptima fuerza. Una estocada que preocupó muchísimo dentro de la formación. Ciudadanos «no estaba para hacer experimentos con gaseosa», señala un diputado regional. Echarse en brazos del PSOE ha resultado ser un «tocado y hundido o así lo pensamos muchos en Ciudadanos», asegura. La gran mayoría lamenta que Arrimadas y su entorno más cercano no consultaron a nadie, «ni siquiera a su Ejecutiva», responde otro dirigente molesto.

Sobre Cuadrado: «Ya le hemos dado un mes de gracia»

Así salieron esta semana en tromba voces como la de Toni Cantó, Begoña Villacís, Adrián Vázquez o Juan Marín, entre otros, que figuran en cargos con grandes responsabilidades y ninguno sabía acerca del cambio en la línea de flotación del partido, por mucho que inicialmente ese cambio sólo fuera en Murcia. El ‘efecto dominó’ que tanto negaron se ha producido y muchos no saben en dónde queda en estos momentos su formación, aunque aseguran que sus responsabilidades para/con los ciudadanos serán las mismas.

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas (i), junto a Ignacio Aguado durante la campaña electoral catalana. EFE/Quique García/Archivo
La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas (i), junto a Ignacio Aguado durante la campaña electoral catalana. Foto: EFE/Quique García/Archivo

Cuadrado sigue más que nunca en el punto de mira de los críticos, quienes consideran que no hay que descabalgar a la líder del partido cuando éste pasa por sus horas más bajas. Pero sí reclaman «depurar responsabilidades» mirando al vicesecretario. «Casi todos nos sorprendimos cuando nos enteramos por la prensa de que llevaban un mes negociando», asegura este responsable regional.

Cuadrado fue el hombre fuerte de Arrimadas en las negociaciones con el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos; el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños y el coordinador territorial del PSOE y nexo de unión entre el partido y Moncloa, Santos Cerdán.

Desde la dirección nacional se repetía sin cesar que sólo habían pactado en Murcia. Así se lo hizo saber por teléfono Arrimadas a Pablo Casado. Sin embargo y según ha podido saber ED, los tres diputados que han decidido romper el acuerdo con su partido y con el PSOE ya estaban en el punto de mira de Madrid tras poner pegas a Cuadrado cuando les llamó para que acudieran a firmar el decreto.

Arrimadas se aferra a que solo pactó en Murcia

«Cuadrado estaba avisado de que lo hicimos por disciplina de partido», señala Isabel Franco, la vicepresidenta de Cs en Murcia que arropó en rueda de prensa a Fernando López Miras para anunciar el pacto con el PP. A partir de aquí los teléfonos no han dejado de sonar en todas las direcciones del partido. La situación ha sobrepasado a la cúpula del partido y nadie sabe salir de esta.

Por lo pronto, la dirección aspira a reconducir la situación en Murcia e intentar llegar a un acuerdo con los diputados ‘díscolos’ para sellar el acuerdo con el PSOE. Sin embargo, Arrimadas sigue negando que exista ningún tipo de contacto con Pedro Sánchez, tal y como los socialistas afirmaron a ED.

Fuentes gubernamentales indicaron que ambos líderes seguirían hablando para cerrar el resto de mociones presentadas por los socialistas en Madrid y Castilla y León. La líder de Cs seguirá aferrándose a que sólo pacto con el PSOE en Murcia frente a los suyos. El cónclave se prevé bronco y varios dirigentes ya advierten que pedirán su turno de palabra «para que haya reflexión y se tomen las medidas oportunas».

Esta vez no consideran que Arrimadas se ‘vaya de rositas’ sin aplicar ni una sola medida para solucionar la crisis abierta. «Dudo mucho si tras Cataluña y esto hemos aprendido algo, pero aún confío en que esto se reconduzca», señala un dirigente con optimismo.

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