La Comunidad de Madrid: el gran feudo del PP con un solo presidente socialista en 38 años

El partido de Isabel Díaz Ayuso aguanta en el poder un cuarto de siglo pese a un historial de crisis políticas y escándalos relacionados con la corrupción

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (c), junto a sus antecesores Alberto Ruíz Galardón (2i) y Esperanza Aguirre (d) durante su primer acto institucional con motivo del Día de la Constitución, en la Real Casa de Correos

La Comunidad de Madrid celebra este 4 de mayo elecciones autonómicas, las doceavas desde que esta peculiar autonomía que se creó de forma artificial en 1981, aunque fue en 1983 cuando se aprobó el Estatuto de Autonomía. El objetivo era evitar que el peso de la capitalidad acusara todavía más el centralismo de las Castillas colindantes.

Esta región que alberga la capitalidad de toda España se ha erigido como el gran feudo de la derecha. El Partido Popular gobierna de forma ininterrumpida la región desde 1995, cuando Alberto Ruiz-Gallardón consiguió el poder tras más de una década de hegemonía del socialista Joaquín Leguina.

Si se cumple el pronóstico que auguran la mayoría de encuestas, Ayuso podrá revalidar su liderazgo frente al gobierno autonómico para completar el mandato hasta 2023. La incógnita, que se dilucidará tras el recuento electoral, es si lo hará en solitario o necesitará forjar una coalición con Vox.

El contrapoder de la derecha a Pedro Sánchez

Madrid, que fue la última comunidad del mapa regional que se constituyó, es ahora el gran contrapoder al Gobierno de Pedro Sánchez y a la hegemonía política del PSOE. Ayuso ha destacado por sus discrepancias públicas sobre la gestión de la pandemia, y se ha erigido como una suerte de icono para hosteleros y restauradores, al mantenerlo todo abierto.

Ya había sucedido en otros periodos donde el gobierno regional y el central discernían en cuanto al color. La presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero estuvo marcada por la oposición constante de Esperanza Aguirre, gran ideóloga del modelo económico y social basado en recetas de tipo liberal que han regido en la CCAA durante la última década.

La política del PP en este cuarto de siglo de poder absoluto se ha basado en liberalización de servicios públicos, como la gestión privada de algunos hospitales de la red pública. También, bajadas continuas de impuestos, e incluso supresiones. Uno de los más icónicos es el de sucesiones y donaciones, con una bonificación del 99%.

Los escándalos de los ‘delfines’ de Esperanza Aguirre

Pero esta región también se ha convertido en escenario mediáticas investigaciones judiciales que han salpicado a líderes del partido. La más famosa de ellas, la trama Gürtel: una investigación iniciada en 2007 sobre una red de corrupción entre empresarios y políticos del PP en Madrid y la Comunidad Valenciana.

La trama Gürtel llegó a golpear en el corazón del PP madrileño, puesto que algunos de sus investigados eran personas del círculo más cercano a la expresidenta Esperanza Aguirre. Francisco Granados, exconsejero de Presidencia y considerado como “hombre fuerte” de la exmandataria, ingresó en prisión provisional por las acusaciones en su implicación dentro de la operación.

No ha sido el único gran escándalo. El caso Lezo ha sido otro de los grandes golpes que se ha llevado el PP de Madrid. El expresidente madrileño Ignacio González, sucesor de Aguirre, quedó suspendido de militancia y entró durante un tiempo en prisión preventiva por esta cuestión. Esta operación investigaba supuestas irregularidades en la gestión del Canal de Isabel II.

El ‘caso Cifuentes’ y el expresidente que se fue a Cs

Otro de los escándalos que salpicaron al PP fue el protagonizado por Cristina Cifuentes. La expresidenta de la Comunidad de Madrid tras suceder a González se vio envuelta en acusaciones que la señalaban como beneficiaria de un máster por la Universidad Rey Juan Carlos gracias a irregularidades en su expediente, de los que ha sido absuelta este 2021.

Pero no fue eso lo que la hizo dimitir. La expresidenta de la Comunidad de Madrid abandonó el cargo al trascender un vídeo donde se la veía robando cremas en un supermercado. La sucedió el popular Ángel Garrido, quien al finalizar su mandato abandonó el PP para unirse a Ciudadanos.

El PSOE consiguió ganar las elecciones autonómicas de 2019, aunque con mayoría insuficiente para gobernar. El frágil pacto entre Cs y el PP para formar un gobierno de coalición –que terminó por romperse con la moción de censura fallida de Murcia– aupó a Isabel Díaz Ayuso a la Puerta del Sol, gracias al apoyo externo de Vox.

Las otras elecciones anticipadas: el caso del ‘Tamayazo’

Estas no son las primeras elecciones anticipadas que se convocan en la Comunidad de Madrid. La región cuenta con uno de los episodios más traumáticos para el PSOE: el ‘Tamayazo’. Tras las autonómicas de 2003, el PSOE e IU sumaban mayoría absoluta frente al PP, pero dos diputados socialistas de la Asamblea de Madrid impidieron el cambio de Gobierno.

Los parlamentarios Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez impidieron con su abstención en segunda vuelta que el socialista Rafael Simancas fuera escogido presidente de la Comunidad de Madrid. El bloqueo institucional de los dos tránsfugas provocó una repetición electoral que dio mayoría absoluta a Esperanza Aguirre.

La Asamblea de Madrid, sin número fijo de diputados

Las elecciones madrileñas también han elegido la composición del pleno de la cámara. La ley electoral autonómica establece la circunscripción única. Este hecho convierte los resultados la comunidad uniprovincial en una fotografía muy proporcional de lo expresado en las urnas.

Además, en estas elecciones se elige a un número de representantes según la razón de un diputado por cada 50.000 habitantes o fracción superior a 25.000, lo que hace variar el número. En la contienda del 4-M hay 136 escaños en juego, frente a los 132 de la anterior legislatura.