El futuro según un epidemiólogo: todos los bebés vacunados contra el coronavirus

Ian Lipkin, cuya dilatada experiencia le convierte en uno de los mayores expertos en virus emergentes, descarta que "vayamos a volver a la normalidad"

Partiendo de que el coronavirus no va a abandonar nuestras vidas ni siquiera cuando haya avanzado la vacunación ni cuando la pandemia amaine, lo más probable es que haya que proteger a todos los bebés cuando nacen y que las personas necesiten vacunas de refuerzo a lo largo de sus vidas. Es el pronóstico del epidemiólogo Ian Lipkin, cuyas predicciones se han cumplido en no pocas ocasiones.

Este profesor de la Universidad de Columbia fue asesor de la película Contagio (2011), alabada entonces por su precisión científica y popularizada nuevamente ante la irrupción este año de la Covid-19. Pero su trabajo excede sus colaboraciones con Hollywood: ha descubierto más de 1.500 virus (aunque dice que, como poco, hay 300.000 no descubiertos que nos pueden infectar) y ha asesorado a gobiernos de todo el mundo.

En enero pasado, poco después de que China alertara al mundo del nuevo virus que meses después afectaría a toda la humanidad, Lipkin empezó a colaborar con el Gobierno chino para el desarrollo de mejores pruebas diagnósticas. En una entrevista con El País, ha contado que actualmente trabaja en un “test múltiple” para detectar no solo el SARS-CoV-2, sino otros virus, al que se refiere como la prueba del “futuro”.

Un futuro que el epidemiólogo ve claramente de forma antagónica a la realidad del mundo antes de la Covid-19, más allá de los test. Entre sus vaticinios está que “vamos a vivir el resto de nuestras vidas con este virus; no va a desaparecer“. Por ello, “habrá que vacunar a los recién nacidos para siempre y probablemente tengamos que dar dosis adicionales de recuerdo a los ya vacunados”, ha explicado.

El coronavirus “va a ser un problema recurrente”, no algo que se acabará definitivamente en los próximos años o meses. “No creo que la vida vuelva a ser del todo normal”, ha indicado.


Tráiler de la película ‘Contagio’ (2011), en la que el epidemiólogo Ian Lipkin colaboró como asesor científico

La Covid-19 nos despide de la normalidad

La valoración de la pandemia que hace Ian Lipkin en su conversación con el periodista Nuño Domínguez está informada tanto de los aspectos que invitan al optimismo como de aquellos que reman en la otra dirección. La ansiada vuelta a la normalidad la encuadra en estos términos, sugiriendo que nada volverá a ser como antes pero matizando que a pesar de ello hay motivos para la esperanza.

“No creo que vayamos a volver a la normalidad anterior a la pandemia de la misma forma que no volvimos a la normalidad anterior tras [los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001]”, ha dicho el experto en virus. “La Covid nos ha mostrado nuestra vulnerabilidad a virus emergentes, pero también ha demostrado nuestra capacidad de responder con ciencia, compasión y un objetivo común”.

No obstante, ha recordado que la única forma de recuperar algo de la “normalidad” será alcanzando la inmunidad de grupo, no a nivel nacional, sino mundial. “Para ello, entre el 60% y el 80% de la población debe ser inmune”, ha precisado, señalando como una buena noticia en este sentido que el G20 se comprometiese recientemente con un programa de vacunación global y aparcara la “soluciones nacionales”.

Preguntado por estos pronósticos en el escenario hipotético de que se logren eliminar todos los reservorios animales del virus, Lipkin se ha ratificado en su punto de vista. “Hay transmisión asintomática o presintomática, y además existen muchos animales por todo el mundo que se van a convertir en reservorios de este virus”, como los murciélagos o los mustélidos.

Desde luego, una campaña de vacunación masiva hará bajar las infecciones de forma drástica, pero no será antes de 2022 que veamos “una reducción dramática de las muertes”, ha avisado. Y, aún así, el coronavirus “no desaparecerá y habrá que seguir vigilando”.

Venta de carne de murciélago en un mercado en Indonesia en septiembre de 2016. El origen del nuevo coronavirus es un enigma, pero se sabe que el virus lleva décadas en estos animales | EFE/EPA/UP/Archivo
Venta de carne de murciélago en un mercado en Indonesia en septiembre de 2016. El origen del nuevo coronavirus es un enigma, pero se sabe que el virus lleva décadas en estos animales | EFE/EPA/UP/Archivo

“Hay unos 320.000 virus desconocidos”

Las enfermedades infecciosas son un problema que no desaparecerá ni en 2022 ni probablemente nunca. “Mi equipo ha estimado que, como poco, hay unos 320.000 virus desconocidos que pueden infectar a los mamíferos. Otras estimaciones hablan de un millón”, ha alertado el epidemiólogo de Columbia. Cómo detectarlos para prevenirlos es algo en lo que él y sus colegas trabajan día con día.

Aunque, evidentemente, ahora el grueso de los esfuerzos está concentrado en la Covid-19, una enfermedad de contagio que todavía “nadie sabe cómo sucedió”, más allá de estar claro que “nadie, ningún humano, ha creado este virus de forma deliberada”. Es una de las tareas pendientes y el experto asegura que “China va a invertir mucho dinero en analizar animales salvajes” con este fin.

Quedan muchas cosas por saber del coronavirus y Lipkin señala que es probable que en el futuro “veamos que había gente infectada mucho antes de que se detectase en Wuhan en diciembre”. “Podrían ser incluso años antes”, ha añadido. “Antes de que una epidemia estalle, el virus circula por un periodo de tiempo de forma silenciosa. Es lo que pasó con el VIH en los años 40. Lo mismo pasará con el SARS-CoV-2”, ha explicado.

Sobre la forma en que China ha gestionado la pandemia, y teniendo en cuenta que el científico colabora con el Gobierno chino, ha asegurado que allí realmente sí se ha contenido el virus porque cuando las autoridades deciden hacer algo, “se hace”. “Hay ventajas y desventajas de las dictaduras, pero en salud pública claramente la política es mucho más consistente. En comparación, la UE y EEUU deberían tener políticas más consistentes”.