El ‘plan renove’ de Sánchez solo ha dado ayudas por un 20% del presupuesto

El proyecto del Gobierno para reanimar las ventas de coches fracasa por las dificultades burocráticas para beneficiarse de él y los retrasos en la puesta a punto

Se anunció a bombo y platillo en junio, pero el plan renove impulsado por el Gobierno para hacer frente al golpe de la pandemia ha estado lejos de ser el salvavidas que el automóvil aspiraba. El Ejecutivo prometió 250 millones de euros en ayudas a la compra de coches, pero no los activó hasta el mes de octubre y las dificultades burocráticas para obtenerlas provocaron que el plan caducase con solamente el 20% de los fondos utilizados.

En una nota enviada este lunes, la patronal de fabricantes Anfac lamentó el fin de la medida con “más de 200 millones de euros sin gastar”. El fin del plan y la subida del impuesto de matriculación augura un primer trimestre de 2021 muy negativo después de un año que ya se saldó con un desplome del 32,2% de las ventas.

Fuentes de la organización que preside José Vicente de los Mozos advirtieron de que el poco uso del paquete de incentivos “es otra mala noticia para la automoción, que además no favorecerá la recuperación durante el año que viene”. La asociación, que celebró el lanzamiento del plan pide ahora “un revulsivo para dar confianza a los consumidores y movilizar a los compradores en una coyuntura económica muy negativa”.

El Gobierno se justifica: “El plan acababa en diciembre”

Desde el Gobierno admiten que quedaron más de 200 millones por utilizar. “El motivo es que el plan acababa en diciembre”, tratan de justificarse fuentes del Ministerio de Industria, dirigido por Reyes Maroto. El mismo gabinete asegura que su misión pasa ahora por acordar “con el sector” una estrategia a seguir para 2021. No concretan las líneas previstas ni si incluirá nuevos estímulos a la compra de vehículos.

Con el 80% de los incentivos inutilizados, es inevitable preguntarse ¿por qué no funcionó el plan renove de Pedro Sánchez? Las voces del sector consultadas por Economía Digital utilizan una batería de argumentos para justificar el fracaso de un paquete que ya nació con el pie izquierdo: pasaron más de tres meses entre que se aprobó y se consiguió dotar de un soporte tecnológico para gestionarla.

A pesar de que el Consejo de Ministros firmó a comienzos de julio el programa, no fue hasta octubre cuando la página web para solicitar las ayudas estuvo operativa.

Las ventas de coches cayeron al ritmo del 20% durante todo el otoño

Y aunque se podía solicitar las bonificaciones de forma retroactiva, pocos compradores lo hicieron por las dificultades burocráticas que conllevaban: eran ellos mismos los que debían registrarse y enviar la documentación necesaria. A diferencia de en planes similares lanzados anteriormente, esta vez no fueron gestionados por los concesionarios. Tras dos meses cerrados durante el estado de alarma, los establecimientos carecían de la liquidez necesaria para avanzar los incentivos a los conductores y luego esperar a que el ministerio se los pagase.

Quizás por desconocimiento, quizás las dudas a la hora de beneficiarse de sus fondos, el plan renove no tuvo prácticamente impacto en la compra de automóviles. Las ventas cayeron al ritmo del 20% durante el otoño y solo igualaron las del año pasado en diciembre por la inminente entrada en vigor del nuevo impuesto de matriculación, que encarecerá los coches más vendidos casi un 5%.

“A un particular no le compensaba hacer el trajín de trámites necesarios para solicitar las ayudas a cambio de un reembolso de entre 400 euros y 800 euros en la mayoría de modelos que luego tenía que tributar bajo el régimen de IRPF”, sentencia una de las fuentes consultadas.

Las cifras de 2020: menos de un millón de coches vendidos

De este modo, las ventas de coches en España zanjaron el año 2020 alcanzando las 851.211 unidades, el 32,3% menos que las obtenidas en 2019. Es el número más bajo obtenido desde 2014, cuando apenas se rebasaron las 855.000.

Por canales de venta, el principal responsable del desplome fue el sector de los alquiladores, que redujeron sus compras en un 59,7% hasta los 96.101 coches. Los particulares retrocedieron el 21,1% (427.378 vehículos) y las empresas, el 24,4% (327.732 vehículos).