El último lío funerario de Colau: conflictos vecinales por nuevos proyectos de tanatorios

La patronal funeraria Esfune advierte a Colau que no hacen falta más tanatorios si aplica correctamente la normativa

En Barcelona han estallado tres conflictos vecinales por proyectos de nuevos tanatorios en lo que va de año. Primero fue en el barrio de Sants, luego en Sant Gervasi y, ahora, en Sant Andreu.

El gobierno de Ada Colau mantiene que no puede vetar estos proyectos privados porque el sector funerario está liberalizado. Sin embargo, la patronal de pequeñas funerarias Esfune, que precisamente fue una de las impulsoras de la liberalización en 2015, advierte que no hacen faltan más tanatorios en Barcelona porque hay velatorios de sobras.

Aureli Sánchez, presidente de Esfune, afirma que no hacen falta más tanatorios, ni siquiera el de titularidad municipal por el que aboga Colau, sino una “verdadera liberalización” del sector.

Insiste en que Colau debería “obligar a que se cumpla la ley”: o sea, a que los actuales tanatorios en régimen de concesión -Collserola, Les Corts y Sant Gervasi- alquilen sus salas de vela a terceras funerarias.

Sánchez asegura que, “con la ley en la mano”, el concesionario de estos tres tanatorios está obligado a alquilar las salas de velatorio a otras funerarias, aunque, en la realidad, les ponen impedimentos. Añade que la jurisprudencia sobre tanatorios en suelo público avala esta posición.

Recalca que, si se aplicara la normativa, bajarían los precios de los servicios funerarios porque se fomentaría la competencia. Sin embargo, “el Ayuntamiento mira hacia otro lado”.

Esfune apuesta por el modelo valenciano

Esfune pone como ejemplo a la ciudad de Valencia, donde una veintena de funerarias alquila las salas de un mismo tanatorio. Los precios de los servicios son más asequibles.

Este empresario funerario afirma que el gobierno de Colau estaría favoreciendo, a la práctica, a Serveis Funeraris de Barcelona (SFB), el operador controlado por Mémora que precisamente se encarga de la gestión de los tres tanatorios en concesión.

El Ayuntamiento de Barcelona aún conserva el 15% de SFB porque no ha concluido la subasta de esta participación. Aunque en la licitación se presentó una única oferta -por parte de Asistea, filial de Catalana Occidente-, todavía no se ha adjudicado a la espera de que se resuelva un contencioso interpuesto por Mémora sobre los pliegos del concurso público.

Sánchez indica que, en 2015, al poco de que Colau llegara a la alcaldía, presentó una instancia para exigir una liberación real del sector funerario en esta ciudad. Considera que su gobierno se ha perdido en proyectos de tanatorios municipales y en disquisiciones sobre los precios que no resuelven este problema.

Conflicto por un nuevo tanatorio en Sant Andreu

El último conflicto vecinal por un proyecto de tanatorio acaba de estallar en Sant Andreu. La concejal responsable de este distrito, Lucía Martín, confirmó en el consejo de barrio del pasado jueves que no podían vetar este proyecto porque era una iniciativa que se realizaba en suelo privado.

Desde las asociaciones de vecinos de Sant Andreu se recuerda la historia de este solar, que formaba parte de los antiguos cuarteles de Sant Andreu, propiedad del Ministerio de Defensa. El Consorcio de la Zona Franca (CZF) compró los terrenos y, años después, adjudicó en concurso público esta parcela a Mémora por 4,5 millones de euros. Por este motivo, los vecinos señalan a Colau y al PSC, socios en el gobierno municipal y que también rigen los destinos del CZF. Aunque el delegado es el socialista Pere Navarro, la presidenta de este consorcio estatal es Colau por su condición de alcaldesa.

Los vecinos consideran que los “procesos participativos” con los vecinos de los que tanto habla Colau son una tomadura de pelo. Afirman que alcanzaron acuerdo hace 14 años con el Ayuntamiento y el CZF para que estos terrenos tuvieran un uso social que no incluye que aquí se levante un tanatorio. Anuncian movilizaciones.

En Sants, los vecinos siguen convocando protestas todas las semanas para evitar que Funeraria San Ricardo convierta el antiguo Happy Park infantil en un tanatorio. El Ayuntamiento ha autorizado este proyecto.

En unas instalaciones de la parroquia de Verge de la Pau de Sant Gervasi, propiedad del Arzobispado, también hay un promotor interesado en un tanatorio, aunque en este caso no se ha realizado ningún trámite ante la administración. Por si acaso, los vecinos mantienen las pancartas en contra colgadas de los balcones.