Partidos independentistas claman contra la constitución: “se ha convertido en un instrumento para violentar derechos básicos”

Denuncian que hay partidos que solo buscan "maquillar" de reforma la actual Carta Magna y otros que, directamente, quieren volver a tiempos de antes de 1975

Acto de Izado Solemne de la Bandera de España con motivo del “Día de la Constitución”, este lunes en la Plaza de Colón de Madrid.EFE/ Fernando Villar

Partidos nacionalistas e independentistas han clamado este lunes, con motivo del 43 aniversario de la Constitución Española, contra la Carta Magna. Desde el BNG, la CUP, ERC, EH Bildu, Junts, Més per Mallorca i Més per Menorca han asegurado que el texto se ha convertido “en un instrumento para violentar derechos básicos”.

Así lo han aseverado a través de un comunicado conjunto del que se han hecho eco a través de las cuentas de los partidos en redes sociales, un documento en el que afirman que, 43 años después, “estamos ante una Constitución agotada, deslegitimada y convertida en un factor condicionante y determinante de nuestras aspiraciones democráticas”.

Además, denuncian que la actual Constitución se encuentra “deslegitimada” porque, en primer lugar, “la mayoría de la población actual de nuestras naciones no ha tenido oportunidad para opinar cuestiones capitales de sus contenidos” y son “la Monarquía, el modelo territorial y los derechos sociales”.

Respecto a este último, denuncian que a pesar de que a partir de la Carta Magna surgió un modelo de Estado descentralizado, dicho modelo está agotado y ha sufrido “numerosas laminaciones” tanto por la “acción legislativa del Congreso de los Diputados” como por “la permanente intervención invasora de un Tribunal Constitucional convertido en un instrumento de recentralización del Estado”.

En el 43 aniversario del documento, dicen, hay quienes quieren llevar a cabo una labor de “maquillaje” para reformar pequeños aspectos sin abordar las cuestiones de calado y quienes, directamente, buscan una “involución” y pretenden “volver a una época anterior al 78 e incluso al 75”.

“En nombre de esta constitución se impide dar cauce al desarrollo de la voluntad democrática de nuestros pueblos y se criminaliza y reprime cualquier ejercicio democrático que persiga tal objetivo”, explican las formaciones firmantes, y añaden que se ha convertido en un impedimento estructural de un futuro en democracia.

Exigen así que se aborde una reforma radical del texto, sobre todo en las cuestiones de modelo de Estado y derechos sociales. También han anunciado que seguirán luchando por un modelo que, desde el reconocimiento a la plurinacionalidad, permita decidir democráticamente las relaciones que las naciones quieren tener con el Estado.