Cataluña enfría la relajación de las restricciones: “La cuarta ola no es para nada descartable”

La consellera de Salut frena el optimismo para levantar algunas de las medidas más duras ante la velocidad de transmisión encallada en 1'01

La consellera de Sanidad, Alba Vergés durante su comparecencia ante el pleno del Parlament. EFE/Marta Pérez

La consellera de Sanidad, Alba Vergés durante su comparecencia ante el pleno del Parlament. EFE/Marta Pérez

La Generalitat ha enfriado los ánimos en la voluntad de levantar las restricciones. La consellera de Salut, Alba Vergès, ha advertido de la fuerte presión que todavía sufren los hospitales y las UCI, algo que se suma a la subida de la velocidad de transmisión del virus por encima del 1: “La cuarta ola no es para nada descartable”.

Así de dura ha sido la consellera en una rueda de prensa desde el Hospital Clínic, en un encuentro que coincide con el primer aniversario del coronavirus en Cataluña, que se registró en este centro médico. La contagiada fue una mujer de 36 años que era residente en Barcelona y que había viajado al norte de Italia.

La consellera ha reconocido este miércoles que la situación es compleja, y ha hablado más de ajustar medidas para aliviar a colectivos muy afectados: “No podemos hablar de una reapertura muy pronunciada, sino de arreglar ciertos aspectos que podrían, sin dejar de controlar la epidemia, dar un poco de aire a ciertos sectores”.

“Dar un poco de aire a ciertos sectores”

Pese a la alarma que había generado la contienda electoral del pasado 14 de febrero, la consellera ha asegurado que no se puede incidir el estancamiento de la buena evolución de la pandemia a ninguna “causa concreta”. La titular de Salut ha reconocido que la expansión de nuevas cepas como la británica –que son un 40% de los positivos– puede estar influyendo.

El cambio de tono de Alba Vergès, el mismo día que ha hecho público que la velocidad de transmisión ha llegado al 1’01, contradice el optimismo contenido de Josep Maria Argimon, que hablaba de “dar aire”. La consellera ha asegurado que la situación dibuja “semanas complicadas” y no es recomendable “planear una desescalada ni una apertura”.

Cataluña se encara hacia una cuarta ola con las restricciones todavía abiertas. La Generalitat mantiene el confinamiento comarcal y los restaurantes siguen con restricciones de horario. La hostelería solo puede servir en mesa hasta las 10:30 de la mañana, y luego de 13 a 16:30.