Sectores de Junts avalan que ERC se desgaste sola en el Govern

Cuadros del ala dura del partido ven viable un gobierno republicano en minoría que permitiera a la formación de Puigdemont rearmarse desde la oposición

El presidente de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, en una rueda de prensa / Julio Díaz

Las negociaciones siguen estancadas entre ERC y Junts, aunque este miércoles se han retomado tras la Semana Santa. El partido de Puigdemont tumbó con una doble abstención a Pere Aragonès ante la falta de acuerdo, pero siguen buscando un pacto. Aunque desde sectores de Junts gana fuerza la idea de quedarse en la oposición y dejar a los republicanos solos.

Cuadros del partido no ven problema en quedarse en investir a Aragonès y quedarse en la oposición. Explican a Economía Digital que podría ser una gran oportunidad que ERC gobierne en minoría, puesto que la debilidad de su Ejecutivo y la convulsión por el procés catalán podrían desgastarles.

Los posconvergentes abrirían así una solución a corto plazo que les evitara quedar como culpables de unas segundas elecciones, y podrían contraponerse al proyecto de ERC. Los republicanos, que retóricamente no han renunciado a la unilateralidad, ofrecen una vía más pragmática y abocada al diálogo a través de su mesa de negociación.

“No podemos pensar con el estómago”

Aunque hay quien desde Junts ve inviable la opción de quedarse fuera del Govern. “No podemos pensar con el estómago”, matizan fuentes. Los consultados por este medio sitúan a los proclives de dejar a ERC sola entre los sectores más radicales de la formación, los más alejados del pragmatismo institucional.

El preso Jordi Sánchez avanzó que Junts apoyaría un Govern con ERC y los Comuns si es lo que los republicanos buscan, aunque ellos pasarían a la oposición. “No especularemos con elecciones, si quieren, que gobiernen en minoría”, explicó el presidente de los posconvergentes.

El pacto entre ERC y la CUP ha sido uno de los mazazos que ha dejado a Junts fuera de juego. La portavoz de Junts Elsa Artadi aseguró que el pacto no les “interpelaba”, e insistía en la necesidad de salvar los escollos entre ambas formaciones para rubricar un acuerdo, que desde su partido todavía ven “lejano”.

Las maltrechas relaciones entre ERC y Junts

Junts y ERC se han emplazado a superar las rivalidades de la última legislatura, donde ambos partidos aireaban sus diferencias y se acusaban mútuamente de deslealtad. Quim Torra incluso amagó con convocar elecciones tras la aprobación de los presupuestos, algo que la pandemia dinamitó.

Aunque las intenciones de palabra han sido constructivas y ambos se han emplazado a pactar, los reproches entre ambos partidos durante las negociaciones auguran una relación muy tensa, sea compartiendo el Govern o como socios parlamentarios con Junts en la oposición.

El acuerdo ERC-CUP y el Consell per la República

Les negociaciones entre ambos partidos se han retomado este miércoles, tras la parada durante la Semana Santa y las dos investiduras fallidas. Ambos partidos alejan las elecciones, y aseguran que están abiertos a las diferentes fórmulas sobre la mesa para llegar a un acuerdo.

El pacto con la CUP es uno de los escollos entre ambos socios. Los republicanos instan a blindar este acuerdo, mientras que los antisistema aseguran que el documento acordado con ERC fue refrendado por sus bases y cualquier texto nuevo debería contar con el aval de las asambleas del partido, algo que podría no prosperar y poner en peligro el apoyo anticapitalista.

Pero no ha sido el único, otro de los problemas para articular un Govern ha sido el Consell per la República de Puigdemont, la entidad privada que el expresidente dirige desde Waterloo con el objetivo de crear una suerte de Ejecutivo paralelo. En plenas negociaciones, este ente ha creado un DNI catalán, de pago y sin ningún tipo de utilidad legal o administrativa.

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