La AESAN avisa del riesgo de asfixia por gominolas japonesas de Hello Kitty vendidas en Europa
La Agencia recomienda a las personas que tengan en su domicilio productos afectados por esta alerta que se abstengan de consumirlos
Foto: Tony Prats, Pixabay.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), adscrita al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ha alertado del riesgo de asfixia por consumir las gominolas de ‘Hello Kitty’, procedentes de Japón. La Agencia lo ha dado a conocer en un comunicado tras ser informada por las autoridades sanitarias de Países Bajos, a través de la Red de Alerta Alimentaria Europea (RASFF).
La AESAN alerta a las comunidades autónomas
El producto se comercializa bajo el nombre ‘Gelatina Hello Kitty de manzana y konjak’, de la marca japonesa Sanrio. Son unas gominolas en un formato de bolsa de plástico de 150 gramos que contiene sobres individuales y que tiene una fecha de consumo preferente del 11-06-2026.
Según la información que maneja la AESAN, la distribución inicial ha sido a las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Madrid y Comunidad Valenciana, aunque no descartan que se haya podido redistribuir a otras comunidades autónomas.

La AESAN ya ha trasladado toda la información a las autoridades competentes de las comunidades autónomas a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) con el fin de que se verifique la retirada de los productos afectados de los canales de comercialización.
Además, en caso de tener los productos afectados por esta alerta en los domicilios, la AESAN recomienda a estas personas que se abstengan de consumirlos.
El objetivo de AESAN es proteger la salud humana y gestionar los riesgos alimentarios, y para ello cuenta con un sistema coordinado de alertas alimentarias. Su labor es imprescindible para vigilar constantemente cualquier riesgo o incidencia relacionado con los alimentos que pueda afectar a la salud de las personas consumidoras.
Su objetivo primordial es garantizar que los productos que se encuentran a disposición de los consumidores sean seguros y no presenten riesgos para su salud.