Renault al límite: Industria convoca una reunión de urgencia para frenar la huelga indefinida
Hereu ha optado por la vía de la mediación antes de que el conflicto se agrave ofreciendo el ministerio como espacio neutral donde empresa
Varios vehículos eléctricos durante un encuentro para presentar el acuerdo estratégico para impulsar la transición energética y la electromovilidad en España, en la sede de Iberdrola, a 8 de mayo de 2025, en Madrid (España). Diego Radamés / Europa Press
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha convocado este viernes a la dirección de la compañía y a los sindicatos a una reunión urgente el próximo martes con el objetivo de desbloquear la negociación del convenio colectivo, que lleva semanas enquistada sin que ninguna de las dos partes haya logrado acercar posiciones.
La cita está fijada para las 17:30 horas del martes en la sede del Ministerio de Industria y Turismo en Madrid.
Los trabajadores de Renault han protagonizado este viernes paros y movilizaciones en cuatro centros de trabajo —Valladolid, Palencia, Madrid y Sevilla— para exigir a la dirección de la compañía que regrese a la mesa de negociación con una propuesta salarial y laboral que los sindicatos consideran justa.

La preocupación de Hereu
Fuentes del departamento que dirige Jordi Hereu han trasladado a Ical que el ministro ha seguido con atención los recientes acontecimientos alrededor de las plantas de Renault en Castilla y León, tanto las últimas rondas de negociación que no han llegado a buen puerto como los paros que se han producido este viernes.
La nota del ministerio subraya que Hereu es consciente de la importancia estratégica de Renault en la comunidad, donde la compañía emplea a más de 6.000 personas, y que ha trasladado tanto a la empresa como a los sindicatos su preocupación por la situación.
Cuando la negociación de un convenio colectivo en una empresa de este tamaño llega a un punto de bloqueo que genera paros coordinados en cuatro plantas simultáneamente, la señal para el Gobierno es que el proceso ha entrado en una dinámica de escalada que, si no se interrumpe, puede derivar en huelgas más prolongadas con consecuencias serias para la producción y para el empleo.
Hereu ha optado por la vía de la mediación antes de que el conflicto se agrave, ofreciendo el ministerio como espacio neutral donde empresa y sindicatos puedan retomar el diálogo bajo la mirada del Gobierno.
Un convenio bloqueado
El conflicto de Renault en España se enmarca en un contexto de enorme presión sobre el sector del automóvil en Europa. La industria afronta simultáneamente la transición hacia el vehículo eléctrico, la pérdida de competitividad frente a los fabricantes chinos, el encarecimiento de las materias primas y la presión de los mercados financieros sobre los márgenes de las grandes marcas.
Renault, como el resto de los fabricantes europeos, lleva meses en una dinámica de reducción de costes que inevitablemente choca con las aspiraciones salariales de una plantilla que ve cómo la inflación de los últimos años ha erosionado su poder adquisitivo real.
La negociación del convenio colectivo en ese contexto es un terreno especialmente difícil.
Los sindicatos llegan a la mesa exigiendo recuperar el poder adquisitivo perdido y mejorar las condiciones laborales en un momento de incertidumbre sobre el futuro de los modelos que se fabrican en las plantas españolas.
La dirección de Renault, por su parte, argumenta que las mejoras que los trabajadores demandan comprometen la competitividad de unos centros de trabajo que compiten con plantas de otros países europeos y extraeuropeos por los próximos modelos que la marca va a lanzar al mercado.