Ni humanos ni animales: qué es el fenómeno ‘therian’ y por qué miles de jóvenes se identifican así en redes
El auge viral de los therian entre jóvenes abre un debate sobre identidad, redes sociales y pertenencia en la era digital
El auge viral de los therian entre jóvenes abre un debate sobre identidad, redes sociales y pertenencia en la era digital
El término therian ha pasado en cuestión de semanas de ser un concepto marginal en foros de internet a ocupar titulares y conversaciones en España. Impulsado por su viralización en redes sociales como TikTok e Instagram, este fenómeno, vinculado a personas que se identifican simbólica o espiritualmente con animales, ha abierto un intenso debate sobre identidad, salud mental, cultura digital y pertenencia en la era hiperconectada.
Según diversos análisis, los therians no creen transformarse físicamente en animales, sino que experimentan una conexión interna con una especie concreta, que expresan mediante estética, comportamientos o comunidades online.
Qué significa ser therian
El concepto procede de la teriantropía, una tradición mitológica de seres híbridos entre humano y animal, pero en su versión contemporánea se interpreta como una vivencia identitaria. Algunos jóvenes afirman sentirse lobos, felinos u otras especies, no como juego, sino como una forma de autodefinición personal.
Para algunos especialistas, el fenómeno refleja la búsqueda de comunidad y pertenencia en un contexto marcado por la soledad digital. Otros lo consideran una moda pasajera amplificada por algoritmos y tendencias virales.
El motor de expansión
El auge del fenómeno therian está estrechamente ligado a las redes sociales. Vídeos de adolescentes corriendo a cuatro patas, usando máscaras o recreando comportamientos animales que acumulan millones de visualizaciones.
Según Claudia Rossy, psicóloga clínica entrevistada por EFE, señala que estas plataformas facilitan la creación de microcomunidades donde los usuarios encuentran validación y lenguaje propio. La viralidad convierte prácticas marginales en tendencias globales en cuestión de días.
Además, algunos análisis vinculan el fenómeno con la gamificación de la identidad. Si los videojuegos permiten crear avatares, las redes sociales facilitan experimentar con el yo real.
Entre identidad y polémica
El fenómeno no está exento de controversia. Mientras algunos jóvenes lo viven como parte de su identidad, otros sectores lo interpretan como una señal de malestar emocional o necesidad de atención.
El debate se ha intensificado tras incidentes virales y discusiones públicas sobre sus límites. En América Latina, incluso se han presentado iniciativas legales para proteger a quienes se identifican como therian frente al acoso escolar y social. Este tipo de propuestas refleja que el fenómeno ha trascendido lo digital para convertirse en un asunto de convivencia y derechos.

¿Moda pasajera o síntoma generacional?
Muchos sociólogos y analistas culturales, consultados por El País, coinciden en que el auge therian no puede entenderse sin el contexto de la Generación Z. Esta nueva comunidad, apuntan, ha crecido en entornos digitales, con identidades fluidas y comunidades virtuales.
Rossy, psicóloga del Hospital General Sanitario de Cataluña, considera que el fenómeno se basa en una forma de explorar el yo en un mundo donde las etiquetas tradicionales pierden peso. Una respuesta al individualismo extremo.
También se ha comparado con fenómenos previos como los fandoms o el cosplay, aunque con una diferencia clave: los therians no interpretan un personaje, sino que integran esa identidad en su narrativa personal.
El papel de la cultura pop y la metáfora animal
La fusión simbólica entre humano y animal no es nueva. La cultura popular lleva décadas explorando esta dualidad como metáfora de instintos, libertad o transformación.
Canciones, películas y literatura han utilizado figuras híbridas para hablar de identidad y deseo de escapar de normas sociales. La diferencia actual radica en que la metáfora ha saltado del arte a la autoidentificación cotidiana, amplificada por la visibilidad digital.
Riesgos, oportunidades y preguntas abiertas
El fenómeno therian plantea interrogantes relevantes para educadores, psicólogos y responsables de políticas públicas. En este punto, todavía reciente, de este fenómeno social hay muchas dudas desde dónde termina la exploración identitaria y comienza el riesgo de aislamiento social, o cómo deben responder las escuelas y las familias ante estas expresiones. Gran parte de la sociedad, da por hecho que es un síntoma de malestar generacional o una evolución natural de la identidad en la era digital.
Algunos especialistas, consultados por El País, advierten que patologizar estas expresiones puede ser contraproducente, mientras que ignorarlas impide comprender las necesidades emocionales subyacentes.
Un espejo de la sociedad hiperconectada
Más allá de la polémica, el fenómeno therian actúa como espejo de una sociedad donde la identidad se construye cada vez más en diálogo con pantallas, comunidades virtuales y narrativas compartidas.
Para algunos jóvenes, declararse therian no significa dejar de ser humanos, sino encontrar un lenguaje simbólico para expresar quiénes son y dónde sienten pertenecer.
La pregunta que queda abierta no es si esta tendencia desaparecerá, sino qué revela sobre una generación que busca nuevas formas de definirse en un mundo donde lo real y lo digital ya no tienen fronteras claras.