Fotografía: Ford

La propuesta de Ford para eliminar los semáforos

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La tecnología IPM indica a cada conductor a qué velocidad adentrarse en una intersección para cruzarlo sin detenerse y sin chocar

Madrid, 07 de noviembre de 2018 (11:15 CET)

Según Ford cada conductor pasa, de promedio, dos días al año esperando en semáforos y cruces. Y en las intersecciones, con semáforo o no, se producen hasta el 60 por ciento de los accidentes de tráfico. Además detenerse y reiniciar la marcha es una de las maniobras menos eficientes en términos de gasto de combustible y de emisiones contaminantes.

Para evitar todos esos inconvenientes Ford ha desarrollado una tecnología que en teoría hace posible el cruce de intersecciones sin necesidad de detenerse. Un curioso ejercicio que, aunque con pocas posibilidades de aplicación en un futuro inmediato, es potencialmente beneficioso para coches autónomos y semiautónomos.

Beneficios de los vehículos conectados

Denominado 'Intersection Priority Management' (IPM, gestor de prioridad en intersecciones) el proyecto de Ford tiene como objetivo "poner fin a las paradas innecesarias en los cruces, manteniendo la circulación y el flujo de tráfico y a la vez aumentando la seguridad y la eficiencia." El sistema no llega a ser conducción autónoma (que sí pondrá fin para siempre a semáforos y esperas en cruces, en teoría) pero sí aprovecha las posibilidades que ofrecen los vehículos conectados y el intercambio de datos entre vehículos (V2V).

Fotografía: Ford

Tal y como explica Ford el IPM utiliza las comunicaciones de datos entre vehículos para coordinar las velocidades de todos los vehículos que se aproximan a una intersección, sugiriendo a cada conductor qué velocidad adentrarse en el cruce para que todos los vehículos pasen a la vez sin detenerse; y sin chocar, claro.

Circulación cooperativa para mejorar el tráfico

"Sabemos que los cruces y los semáforos pueden ser un verdadero problema para muchos conductores", dice Christian Ress, supervisor en el departamento de Investigación e Ingeniería Avanzada de Ford. "Con la tecnología de coches conectados que hemos estado probando esta semana prevemos un mundo en el que los vehículos sean más conscientes unos de los otros y de su entorno, permitiendo una cooperación y colaboración inteligentes en las carreteras y en los cruces".

El sistema sugiere a cada conductor una velocidad óptima que se ajusta a medida que cada vehículo se aproxima a la intersección.

Para calcular y asignar la velocidad adecuada a cada vehículo el sistema computa la ubicación, dirección y sentido de la marcha y velocidad de cada vehículo que se mueve en las proximidades de un cruce. Con esas información el IPM sugiere a cada conductor una velocidad óptima que se va a ajustando a medida que cada vehículo se aproxima a la intersección, y que le permitirá atravesarlo de forma segura.

Adiós a los semáforos

Aunque los vehículos con los que se prueba el IPM tienen conductores al volante la idea de Ford es que los vehículos autónomos puedan beneficiarse de esta tecnología. "Automatizar de esta manera la forma en que los vehículos gestionan la circulación en los cruces puede significar que, algún día, los vehículos puedan atravesarlos de forma segura y eficiente sin necesidad de semáforos o señales de tráfico," explican desde Ford.

La demostración de Ford también permite anticipar las ventajas de los coches conectados, tanto a otros vehículos (V2V) como a otros elementos e infraestructuras, conocido como V2X (conexión 'vehicle-to-everything'.)

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