Un satélite GPS de tercera generación: Fotografía: Lockhead Martin, USAF

El mundo depende tanto del GPS que si falla puede ser ‘devastador’

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El sistema de posicionamiento global estadounidense no es infalible y todas las potencias buscan sistemas compatibles que puedan reemplazarlo

Madrid, 06 de agosto de 2018 (15:08 CET)

Se calcula que actualmente 2.000 millones de dispositivos dependen de una red de 31 satélites para funcionar. Esta treintena de satélites forman el sistema de navegación GPS (Global Positioning System), creado, mantenido y propiedad de los militares estadounidenses.

Si el GPS desapareciese mañana seguramente cualquier persona se las apañaría usando un mapa tradicional, pero sería catastrófico para una economía que depende de este sistema para mucho más que para ir del punto A al punto B.

La GSA calcula que en 2022 existirán 7.000 millones de dispositivos dependientes de la red GPS

La Agencia de los Sistemas Mundiales de Navegación por Satélite Europeos (GSA) estima que para 2022 existirán 7.000 millones de dispositivos dependientes de la red GPS, lo que conlleva una enorme responsabilidad para Estados Unidos. También lo es para el resto de los países, que no pueden depender eternamente del sistema de navegación norteamericano.

Aunque nuestros teléfonos y automóviles disponen de una antena que se conecta al GPS guiarnos de un lugar a otro es sólo una parte de su trabajo. El más mínimo cambio en el sistema GPS puede causar problemas a escala mundial.

El fallo en cadena de varios satélites GPS en 2016

Esto quedó patente el 26 de enero de 2016, tal y como cuenta Bloomberg, cuando la retirada de un satélite provocó un fallo en cadena. La red GPS también se usa para determinar la hora exacta que se usa en sistemas de todo el mundo.

Cada satélite lleva a bordo varios relojes atómicos que miden el tiempo a un nivel tan preciso que una pequeña discrepancia de millonésimas de segundo dejó a parte del planeta sin sistema de telefonía móvil o de radio.

Varios satélites transmitieron una discrepancia de tiempo, concretamente de 13,7 millonésimas de segundo. Esta diferencia provocó una desincronización que afectó a torres de telefonía, generó errores en comunicaciones de servicios básicos como policía o bomberos, pérdida de señal de radio o fallos en telescopios que siguen asteroides en el espacio y que usan la red GPS para sincronizarse.

"Las consecuencias devastadoras que podrían derivarse de los cambios más sutiles en la señalización GPS hacen que todo el sistema parezca frágil"

"Las consecuencias devastadoras que podrían derivarse de los cambios más sutiles en la señalización GPS hacen que todo el sistema parezca frágil", dicen en CityMetric. En el supuesto poco probable pero no imposible de que fallase la red GPS entre las consecuencias se mencionan que "las redes eléctricas podrían caerse, los servicios de comunicación podrían interrumpirse, y los pronósticos del tiempo podrían acabar anulados."

A pesar de eso existe poco interés por actualizar o mejorar la seguridad y estabilidad del GPS pese al secretismo que existe a su alrededor a tratarse de un sistema controlado por los militares estadounidenses. Se planeó un sistema de reemplazo en la era del presidente George W. Bush, pero la recesión económica y los recortes han abortaron todos los planes al respecto.

Tres sistemas alternativos al GPS, solo dos globales

Los posibles errores de la red GPS puede interrumpir la conexión del smartphone, inhabilitar los mapas y la navegación o hacer que equipos informáticos esenciales para el funcionamiento de la sociedad acaben fallando. De ahí surge la necesidad de disponer de otra red que complemente o incluso reemplace la solución estadounidense.

Países de todo el mundo han desarrollado en los últimos años sus propios sistema de posicionamiento, tanto para competir con el GPS como para uso propio y no depender así del sistema de Estados Unidos.

Constelacion de satélites Galileo. Fotografía: ESA
Constelación de satélites del sistema Galileo. Imagen: ESA-P. Carril.

Europa dispone de Galileo, gestionado por la GSA, perteneciente a la Agencia Espacial Europea (ESA). Por ahora tiene 14 satélites en funcionamiento y es interoperable con el sistema americano GPS y el ruso Glonass. Al contrario que estos dos, su uso es exclusivamente civil y no militar.

Glonass es el sistema de posicionamiento global ruso y el único que, como el GPS, tiene cobertura global con 24 satélites en activo. Pero las tensiones entre occidente y Rusia no ayudan a que se imponga como un verdadero competidor del GPS.

BDS (BeiDou Navigation Satellite System) es la solución de China. Cuenta con 10 satélites en funcionamiento y ofrece servicios a China y países vecinos. También existe Quasi-Zenith (QZSS), una red de satélites diseñada por Japón.

Actualmente muchos móviles son compatibles con varias redes de posicionamiento global

Aunque hoy en día todos los dispositivos son compatibles con GPS es muy común que tu teléfono o dispositivo de navegación sea compatible como mínimo con Glonass por ser un sistema global. En menor medida se venden dispositivos compatibles con Galileo o BDS.

Por ejemplo un iPhone es compatible con GPS, Glonass, Galileo y QZSS. Mientras el Samsung Galaxy S9 es igualmente compatible con los anteriores y además con el chino BDS.

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