El presidente de EE UU, Donald Trump. Foto: EFE/JLC
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Las tensiones entre EE UU y China escalan con una nueva orden ejecutiva de Trump que abre la puerta a un veto total a los equipos de Huawei

Barcelona, 16 de mayo de 2019 (10:51 CET)

La deriva anti-Huawei de Estados Unidos ha escalado varios niveles más en las últimas horas. Este miércoles, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que promete tensar aún más las relaciones con el Ejecutivo chino, y declaró una emergencia nacional para prohibir a las compañías americanas utilizar equipos fabricados por empresas que presuntamente quieren espiar a su Gobierno.

La Casa Blanca asegura que la medida no está relacionada con la guerra comercial entre EE UU y China, pero es evocador que se anuncie menos de una semana después de la última subida de aranceles que afecta a bienes chinos por valor de 200.000 millones de dólares (casi 180.000 millones de euros). La nueva orden ejecutiva, empero, no nombra específicamente a la república asiática.

En cambio, el documento aprobado por Trump se dirige contra los "adversarios extranjeros" de EE UU, sean quienes sean. El escrito no recoge tampoco un veto explícito a la compra de equipos de telecomunicaciones, sino que da al secretario de Comercio, Wilbur Ross, unos cinco meses para establecer qué compañías suponen un peligro para la seguridad y deben estar sujetas a limitaciones.

Dada la historia reciente de EE UU y Huawei, nadie duda de que la orden ejecutiva tenga como principal blanco a la firma china, acusada por el Gobierno de Trump de permitir a Pekín el acceso a sus equipos para labores de espionaje, algo que la tecnológica ha negado categóricamente durante años. La CIA, no obstante, lo da por cierto y dice que tiene documentos para probarlo.

El Departamento de Comercio de EE UU incluye a Huawei en la lista negra

Trump dijo que está preocupado porque hay compañías extranjeras que pueden tener pie en empresas estadounidenses y con ello robar datos o sabotear servicios esenciales para el funcionamiento del país, como por ejemplo la red de transportes. El mandatario estadounidense se amparó en una ley de 1977 que autoriza al presidente para regular el comercio en situaciones de "emergencia nacional".

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, explicó: "El presidente dejó claro que esta Administración hará lo que sea necesario para mantener a EE UU seguro y próspero, y para protegerle de los adversarios extranjeros que están explotando de manera activa y cada vez más las vulnerabilidades en la infraestructura y los servicios de tecnología de la información y las comunicaciones".

Ya con la orden ejecutiva firmada por Trump, el Departamento de Comercio procedió a incluir a Huawei en la lista de empresas y personas a las que se prohíbe el acceso a tecnología estadounidense. Ahora, para que una compañía de EE UU compre equipos de Huawei debe tener una licencia, que puede denegarse si su venta "perjudica la seguridad nacional", dijo la oficina en un comunicado.

La orden ejecutiva atizará aún más la batalla por el control de las redes 5G en el mundo. EE UU recomienda a todos sus aliados dar la espalda a los equipos de Huawei, y países como Australia y Nueva Zelanda han hecho caso. En agosto de 2018, Trump firmó una ley que impide a los funcionarios del Gobierno usar en su trabajo equipos Huawei y de otras firmas chinas como ZTE.

Además, la semana pasada, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) prohibió el ingreso al mercado estadounidense de China Mobile, el operador de telefonía móvil con más abonados en China. Nuevamente, el Gobierno de EE UU alegó que tomaba esa decisión por motivos de seguridad y anunció que revisaba la actividad de otros operadores chinos.

China y Huawei reaccionan a la orden ejecutiva de Trump

El Gobierno de China respondió a la orden ejecutiva de Trump, urgiendo al país norteamericano poner fin a sus prácticas contra empresas extranjeras. "Nadie ve este movimiento como constructivo o amistoso y urgimos a Estados Unidos a cesar de usar estas prácticas", dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lu Kang, en una rueda de prensa.

Huawei, por su parte, envió un comunicado en el que afirma que las restricciones a sus productos solo perjudican a EE UU. La tecnológica calificó la norma de "restricción irrazonable" y avisó que plantea "otros problemas legales graves" además de infringir los derechos de la empresa. "Esto dejará a Estados Unidos rezagado en el despliegue del 5G", agregó la empresa.

"Restringir a Huawei de hacer negocios en Estados Unidos no hará más seguro o más fuerte a este país; en su lugar, sólo servirá para limitar a Estados Unidos a alternativas inferiores y más costosas", dice el comunicado.

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