Detenida una mujer por amenazar en nombre de Al Qaeda a varios aeropuertos

Realizó llamadas telefónicas a Barcelona y Granada y a estaciones de tren. Se le imputan 1.083 delitos contra la seguridad colectiva.

La Guardia Civil ha detenido a una vecina de El Prat de Llobregat (Barcelona) que presuntamente cometió más de mil delitos con teléfonos móviles de tarjetas falseadas, entre ellos llamadas a puertos y estaciones de tren para dar avisos de bomba en nombre de Al Qaeda e injurias en Internet y medios de difusión.
      

 
La operación Llamaya ha supuesto la detención de otras nueve personas y la imputación de cinco

 
Según ha informado este miércoles el cuerpo policial, la operación ‘Llamaya’ ha supuesto la detención de otras nueve personas y la imputación de cinco, propietarios de una decena de locutorios que activaban las tarjetas de telefonía de prepago a nombre de personas a quienes se les había usurpado la identidad y falseaban los contratos de adquisición con las operadores.

Obtén tu dosis semanal de Tendenciashoy, el magazine cultural en tu correo

La detenida autora de las llamadas, de nacionalidad española, arrestada en tres ocasiones e imputada varias veces durante la investigación, cometió 1.083 delitos contra la seguridad colectiva como llamadas para dar falsos avisos de bomba, acusaciones y denuncias falsas, injurias a través de medios de difusión e Internet y simulaciones de delitos.

Hizo llamadas dando falsos avisos al aeropuerto de Barcelona-El Prat, Granada, las estaciones de trenes de Barcelona- França y Barcelona-Sants, las estaciones de autobuses de Granada y de Guadix, los ayuntamientos de Granada y de Almuñécar, el servicio de emergencias 112 en Andalucía, y servicios de emergencia de la Guardia Civil de Barcelona.

La Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Barcelona lleva investigando a esta mujer desde finales de 2012, al constatar numerosos delitos contra la seguridad colectiva que presuntamente habían sido cometidos por una misma persona.

A los otros nueve detenidos y cinco imputados, responsables de los locutorios, de nacionalidad pakistaní y marroquí, les atribuyen los delitos de usurpación de estado civil y falsificación de documento mercantil, por simular contratos de telefonía a partir de tarjetas de telefonía con identidades suplantadas que aportaba la mujer.

a.
Ahora en portada