IGSA (Enrique Ballester) mejora un 30% su beneficio por la indemnización de la operación Tabacalera
La compañía de Enrique Ballester recibe cuatro millones de euros por los intereses de demora de la indeminización de 6,75 millones que recibió en 2022
Residencial IGSA Tabacalera
Inmobiliaria Guadalmedina, de Enrique Ballester, ha logrado en 2025 aumentar su beneficio y el dividendo que reparte a sus accionistas pese a reducir un 22% su facturación ya sus ingresos por ventas de viviendas se han situado en cero euros. La indemnización pagada por el Ayuntamiento de Valencia por la operación Tabacalera ha mejorado notablemente sus cuentas.
La cifra de negocios de IGSA se ha situado 32,6 millones de euros en 2025, lo que supone un descenso del 22% respecto a los 42,4 millones de 2024, tal y como se puede consultar a través de la herramienta Insight View. La inmobiliaria de Enrique Ballester no generó ni un euro por la venta de viviendas o suelos el año pasado mientras que en 2024 se anotó unos ingresos de 4,6 millones en este apartado, fundamentalmente por la venta de unas parcelas.
El grueso de los ingresos llega por los arrendamientos, entre los que se encuentra el alquiler del hotel Sorolla Palace que explota Sercotel junto al Palacio de Congresos de Valencia, locales comerciales en el centro comercial de Burjassot, entre otros, así como diversos edificios de oficinas. Los alquileres en 2025 generaron unos ingresos de 23,2 millones de euros frente a los 22,2 del ejercicio anterior. En el apartado de prestación de servicios, los ingresos se desplomaron un 38%, desde los 15,4 millones de 2024 a los 9,4 millones registrados el año pasado.
Las cuentas de IGSA incluyen un ingreso financiero de 4.061.000 euros por parte del Ayuntamiento de Valencia derivado de la operación inmobiliaria de Tabacalera. En mayo de 2025, el consistorio aprobó el pago de unos intereses de demora que el TSJ le reconoció que tenía derecho a cobrar.
El Ayuntamiento de Valencia en la etapa de Joan Ribó (2022) ya pagó 6,75 millones de euros a IGSA en concepto de compensación por la pérdida de edificabilidad en el solar de Micer Mascó después de que el Tribunal Supremo anulase la operación urbanística en Tabacalera que fue aprobada por el gobierno de Rita Barberá. Estos nuevos cuatro millones de euros se pagaron en concepto intereses de demora respecto al pago de los 6,75 millones.
El beneficio se situó en 2025 en 14,7 millones de euros, lo que supone un avance del 28% respecto a los 11,4 miillones del año anterior, un incremento que se sustenta en los cuatro millones que se han recibido del Ayuntamiento de Valencia.
El resultado del ejercicio se reparte en 2025 destinando 1,7 millones a reservas de capitalización, 9,1 millones para reservas voluntarias y 3,8 millones a dividendos. En 2024 fue 1,4 millones para reservas de capitalización, siete millones a reservas voluntarias y tres millones a dividendos.
Tal y como recogen las cuentas depositadas en el registro mercantil, los accionistas acordaron reducir el capital social de la compañía en 113.617 euros mediante la amortización de «la totalidad de las 23.621 acciones propias de las que la sociedad era titular».
El chernóbil de Campanar
Entre las actuaciones más destacadas de IGSA en 2025 está el comienzo de la urbanización del espacio conocido como el chernóbil de Campanar. Ahí la compañía anunció que invertirá 1,2 millones de euros en la urbanización de dicho suelo en Campanar (Valencia), que incluye la construcción de 133 viviendas, de la cuales 22 serán Viviendas de Protección Pública (VPO).
En este ámbito existen edificios deshabitados con un estado de conservación deficiente y edificaciones tradicionales, fuera de ordenación, que presentan un estado de conservación normal. El resto del suelo es una explanada consecuencia de la demolición de antiguas construcciones y otras parcelas sin uso específico, actualmente utilizada como una bolsa de aparcamientos sin ordenación concreta, presentando en algunas áreas una urbanización muy deficiente y absolutamente degradada.
El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valencia clasifica este suelo como urbano, con la calificación de residencial en edificación abierta (EDA). La actuación integrada tiene una superficie de 12.077 metros cuadrados, con una edificabilidad de 19.395,48 metros; 16.300 de uso residencial y 3.095 de uso terciario.