Asaja denuncia la alta fiscalidad de los jubilados con baja pensión y pequeñas rentas agrarias
José Vicente Andreu, presidente de Asaja Alicante, asegura que agricultores cuya pensión y renta agraria es inferior a 22.000 euros prefieren el abandono de minifundios al incremento fiscal que supone tener un segundo pagador
José Vicente Andreu, presidente de Asaja Alicante
José Vicente Andreu, presidente de Asaja Alicante, denuncia que la fiscalidad que sufren los jubilados que tienen tierras está fomentando el abandono de tierras y una pérdida de recursos especialmente localizada en el mundo rural.
El problema que plantean desde Asaja Alicante es la situación del doble pagador en rentas muy bajas. Se trata de jubilados cuya pensión es claramente inferior a 22.000 euros al año y que tienen rentas agrarias que superan los 1.500 euros, lo que supone el rendimiento que se obtiene con los pequeños minifundios.
El caso que plantea José Vicente Andreu es el de un jubilado con ingresos hasta los 22.000 euros. Estos son los que no tienen obligación de hacer declaración de IRPF si solo tienen un pagador. Una situación habitual en el mundo rural, especialmente en la Comunidad Valenciana donde el minifundio está muy extendido, es que el jubilado tenga un pequeño terreno.
La explotación de estos terrenos no es profesional sino que suelen ser gestionados por terceros, que cobran por sus servicios, y el producto se vende a la cooperativa de la población. Estas pequeñas explotaciones suelen generar rentas muy reducidas pero que son porcentualmente relevantes para los jubilados ya que suponen un complemento para la pensión.
José Vicente Andreu recuerda: «Si un jubilado con tierra tiene dos pagadores, el límite para no hacer la declaración del IRPF es de 15.876 euros, siempre que el segundo pagador no supere el importe de 1.500 euros».
El efecto que tiene esta situación en pequeños agricultores jubilados con pequeños ingresos agrícolas es que «al superar los 1.500 euros de ingresos agrícolas tienen que hacer la declaración del IRPF. Y eso en un contexto de zona de montaña, sin oficinas ni atención personalizada en asesorías o Hacienda, y en personan mayores que no manejan las nuevas tecnologías informáticas, esto es un problema».
La petición que hacen desde Asaja Alicante es «que hasta 22.000 euros, que es el maximo para no tener que hacer la declaración de IRPF, permitan dos pagadores, si limite del segundo pagador de tal manera que un agricultor autónomo jubilados que sólo cobra 12.000 euros de pensión, con los que no puede vivir, le permita Hacienda cobrar otros 10.000 euros de ingresos agrarios para complementar sus ingresos sin tener que hacer la declaración del IRPF».
El representante agrario asegura que «este es un problema que está afectando mucho en las zonas rurales de montaña. Fomenta el abandono de tierras. Con esta modificación fiscal favorable para los pequeños agricultores jubilados se ayudaría a mantener las pequeñas parcelas. Se mantiene la actividad en los pueblos. Hay menos riesgo de incendios. El paisaje se mantiene. La actividad económica local, también se mantiene».