Ford traslada los robots de Saarlouis a la planta de carrocerías de Almussafes que va a comprar Geely
Almussafes ya recibió la maquinaria de la planta de Genk (Bélgica) cuando la cerró Ford
Asamblea de UGT Ford
Ford ha dado un nuevo espaldarazo a Almussafes con el traslado de los robots que tenía la fábrica de Saarlouis. Esta maquinaria está en las puertas de body III, la planta de carrocerías que la multinacional americana ha vendido a Geely.
Según explicaron a Economía Digital, único medio de comunicación presente en la asamblea que celebró este lunes la sección sindical de UGT en Ford Almussafes, se ha iniciado el desmantelamiento de la fábrica de Alemania «igual que ocurrió con la factoría de Genk (Bélgica) cuando se cerró» de manera que la planta valenciana ha visto reforzada su capacidad de producción.
En el turno de preguntas de la asamablea de UGT, un afliado preguntó por cuál era el motivo por el que había robots en la puerta de Body III y sobre qué habia de cierto respecto a los chinos.
Faubel se centró en la primera pregunta ya que se mostró ajeno a la llegada de Geely mientras se focalizaba en hablar de Ford. Ironizó con que «el cierre de Saarlouis no era un cuento chino» y cargó contra la filial de Intersindical en la factoría de Almussafes (que en educación son el Stepv, afines a Compromís) sobre si la llegada de robots sería para hacer más coches o menos coches.
Aunque Ford no ha desvelado el destino que tendrán estos robots, según las fuentes consultadas, lo que demuestra este traslado es una intención de la compañía de fabricar con más tencología e eficiencia en la factoría de Almussafes.
La configuración de esta nueva maquinaria es una incógnita en la medida de que Ford todavía no está en la fase de aclarar en qué parte de la factoría se fabricará tanto el Bronco que está confirmado como los dos nuevos modelos que desde UGT inciden en que tienen todas las características para poder fabricarse en Almussafes.
Tampoco dieron en la asamblea detalles sobre cómo serán estos nuevos modelos por los que pugna Almussafes, excepto que al ser multienergías se abre la posibilidad de que exista una versión 100% eléctrica, cuestión que preocupa especialmente en la planta de motores.
La electrificación total de Almussafes, extremo que no se vislumbra actualmente, reduciría la carga de trabajo de la planta de motores, que exporta parte de su producción al continente americano. En paralelo, la electrificación ampliaría la demanda de trabajo en la planta de baterías, aunque en la asamblea de UGT-Ford no hubo ningún trabajador que preguntara por los ritmos y peculiaridades en esta parte de la factoría.
Lo que sí que desveló Faubel es que recientemente frenó el traslado de un centenar de trabajadores desde la planta de motores hacia otras naves de la factoría ya que la dirección consideró que existía un excedente de personal que se debía recolocar.
La decisión se paralizó con el argumento por parte de UGT de que primero se debe aclarar la producción y necesidades de personal de cada una de las partes de la factoría antes de empezar con los cambios de ubicación.
Los robots de Almussafes colocados a las puertas de la factoría que ha adquirido Geely suponen una incógnita de desvelar de cara a la reorganización que va a tener la nueva fábrica cuando lleguen los nuevos modelos y la producción china, un aspecto para el que Almussafes ya tiene experiencia puesto que llegó a producir el Ford Ka, Ford Fiesta, Ford Focus y Mazda 2 antes de la crisis de 2008, tal y como recuerdan los veteranos del sector.