La policía desmantela en Valencia una red empresarial por tráfico de drogas y blanqueo

Los agentes han intervenido algo más de 420 kilogramos de cocaína y han detenido a 16 personas

Imagen de archivo de una intervención de la Guardia Civil.

Imagen de archivo de una intervención de la Guardia Civil.

Valencia se ha convertido este jueves en el escenario de una trama policial que ha desarticulado una red empresarial dedicada al tráfico de drogas y al blanqueo de capitales.

Agentes de la Policía Nacional y funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han detenido a un total de 16 personas en las provincias de Valencia, Madrid y Málaga. A los arrestados se les ha intervenido algo más de 420 kilogramos de cocaína, según han informado este jueves fuentes del Ministerio del Interior.

La investigación, ha informado Efe, comenzó en septiembre de 2019, cuando los agentes descubrieron que un individuo dedicado a la reparación de vehículos, y cuyo taller había cerrado, estaba utilizando el código de identificación fiscal de su anterior negocio para importar fibra de coco desde Costa Rica.

De un pequeño taller a un gran almacén en el Polígono Industrial de Alcácer

Las primeras gestiones permitieron comprobar que la empresa pasó de ocupar un bajo como taller en la localidad valenciana de Torrent, a un almacén de grandes dimensiones en el Polígono Industrial de Alcácer, en el cual apenas había actividad. Este lugar estaba centrado más en la compraventa de vehículos de segunda mano que en el almacenamiento de productos, aunque su interior se encontraba prácticamente vacío.

En ese momento los agentes comenzaron a comprobar los contenedores importados por esta persona, lo que permitió averiguar que las toneladas de fibra de coco que recibía eran almacenadas en Alcácer sin darle salida. Posteriormente, la empresa recibió dos contenedores más de fibra de coco procedentes del mismo exportador de Costa Rica

Y fue durante la descarga cuando se produjo la intervención policial, que dio como resultado la incautación 427 kilos de cocaína ocultos entre la carga y la detención de varias personas, entre ellos, el principal investigado y su pareja.

80d8b774e4894e0661056a176985ce6ce3d2911dw
Imagen de archivo de un coche de la Guardia Civil./ EFE

Gran cantidad de fibra de coco acumulada

Durante el registro del almacén, llamó la atención de los investigadores la enorme cantidad de fibra de coco acumulada. Pero resultaba extraño que no ocupara ni un cuarto de la capacidad de la nave pues el alquiler mensual del local era muy superior a lo almacenado.

En el registro se hallaron libros de cuentas y anotaciones de gastos que apuntaban a que el principal investigado estaba siendo utilizado por otras personas para importar la sustancia.


A pesar de encontrarse en bancarrota, este hombre comenzó a recibir aportaciones por distintas vías, lo que le servía para cubrir los gastos de las importaciones de los contenedores, el alquiler del almacén y mantener un nivel de vida humilde.

Según la investigación, se trataba de préstamos personales realizados por particulares y por la venta de un inmueble en Paraguay a un familiar, operación con la que se maquilló la aportación de 50.000 euros.

Los detenidos iban a abrir un bar de copas en Valencia

El análisis de todos estos datos permitió detectar que, además, las cuentas corrientes desde las que se movía el dinero habían sido utilizadas para otras operaciones, como la adquisición de vehículos, el pago de nóminas ficticias y la adquisición y acondicionamiento de un inmueble en Valencia que iba a ser abierto como local de copas, en el que se invirtieron más de 500.000 euros.

Además de las 16 detenciones, se realizaron varios registros, en los que la policía se incautó de sellos y documentación de empresas fantasmas y numerosa documentación relacionada con las empresas de la organización. También fueron intervenidos cuatro automóviles y tres motocicletas de alta gama.