El primer ministro de Catar, Sheikh Abdullah bin Nasser bin Khalifa al-Thani (c), posa junto al director ejecutivo de la Qatar Airways, Akbar Al Baker (2d) y el ministro catarí de Finanzas, Ali Sherif al-Emad (2i), junto con Carles Puyol y Luis Suárez.EFE

Las potencias árabes aíslan al patrocinador del Barça por el terrorismo

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Arabia, Egipto y otros países rompen con el gobierno de Catar por amparar el terrorismo y promover la inestabilidad de la región del Golfo

Economía Digital

El primer ministro de Catar, Sheikh Abdullah bin Nasser bin Khalifa al-Thani (c), posa junto al director ejecutivo de la Qatar Airways, Akbar Al Baker (2d) y el ministro catarí de Finanzas, Ali Sherif al-Emad (2i), junto con Carles Puyol y Luis Suárez.EFE

Barcelona, 05 de junio de 2017 (12:00 CET)

Arabia Saudita, Bahréin, Egipto y Emiratos Árabes Unidos rompieron relaciones diplomáticas con Catar, al que acusan de mantener vínculos con el terrorismo y de incentivar la inestabilidad política en la región del Golfo. El país también fue expulsado de la coalición militar que interviene en el conflicto con Yemen.

La situación puso en alerta al departamento de Estado de EEUU, que ha pedido a estos países que superen sus diferencias. Los estados que cierran la puerta a Catar le acusan de apoyar a organizaciones yihadistas como Al Qaeda y a la delegación del ISIS en Yemen, además de ser un agente de los intereses iraníes en el Golfo –un tradicional adversario de la monarquía saudí-.

Vinculación con el FC Barcelona

Catar es el principal patrocinador del FC Barcelona desde hace años. Hasta esta temporada, Qatar Airways se exhibía en el frontal de su camiseta, publicidad que le han reportado al club 35 millones de euros en la última campaña. La relación entre Catar y la entidad blaugrana se inició en diciembre de 2010, cuando Qatar Foundation acordó patrocinar al primer equipo por un contrato de 170 millones por cinco años, dinero que fue vital para evitar las pérdidas en el club.

Además, su expresidente Sandro Rosell –actualmente en prisión por supuesto blanqueo de capitales- había mantenido buenos negocios con el gobierno catarí por medio de su empresa Bonus Sports Marketing, para el que había desarrollado el programa Football Dreams. Al final, vendió esta empresa a The Dahall Al Baraka Group, uno de los grupos más importantes a nivel privado de Catar.

Negocios con Jaume Roures

El emirato catarí ha buscado su promoción internacional por medio del deporte, y organizará el próximo Mundial de Fútbol de 2022, y había ganado la oportunidad de realizar la Copa Confederaciones en 2021, pero debido a las altas temperaturas se decidió cambiar de sede.

Catar también es el principal financiador de la televisión Aljazeera, que al margen de la señal de noticias, gestiona Bein Sports. En España, el empresario catalán Jaume Roures explota la señal. Bein Sports es también el vehículo por el que Catar inyecta millones de euros en el futbol mundial con la compra de derechos televisivos como excusa. Sólo en España, ha invertido 1.900 millones por los derechos de transmisión de la Liga para las próximas temporadas. Además el grupo de comunicaciones del Golfo tiene la exclusividad para las ligas de Francia, Italia, Portugal, Gran Bretaña, de la Champions League y de la Copa del Mundo Rusia 2018, entre otros eventos.

Cierre de fronteras

A pesar de este lavado de imagen mundial con el deporte como herramienta principal, este lunes la frontera entre Arabia y Catar fue cerrada "para proteger la seguridad nacional de los peligros del terrorismo y el extremismo", dijo la agencia estatal de Riad SPA, y los demás países siguieron las medidas restrictivas de la monarquía saudí.

Egipto canceló las rutas marítimas y aéreas entre ambos estados. Catar apoyaba al presidente islamista egipcio Mohamed Morsi, derrocado en 2013 por el exjefe de las fuerzas armadas y actual presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi. Desde entonces la relación entre ambos países es muy tensa.

La aerolínea emiratí Etihad Airways anunció la suspensión de sus vuelos con destino y origen en Catar, precisando que la medida estará en vigor a partir del martes y "hasta nueva orden”.

Esta crisis es más grave que la desatada en 2014, cuando varios países del Golfo llamaron a sus embajadores en Doha por las acusaciones de que el país apoyaba los movimientos insurgentes de los Hermanos Musulmanes, el movimiento islámico más antiguo del mundo.