Sabadell admite que tras la venta de TSB queda atado a la economía española
Sabadell abona este viernes un dividendo extraordinario vinculado a la venta de TSB.
Exterior de la sede de Banco Sabadell, a 17 de abril de 2025, en Barcelona, Cataluña (España). Foto: Europa Press.
Sabadell admite que, tras la venta de su banco en Reino Unido, TSB, al Santander, la evolución de su negocio quedará a partir de ahora vinculado al comportamiento de la economía española.
El banco presidido por Josep Oliu abona hoy viernes a sus accionistas dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción, vinculado a la venta de TSB.
Un accionista que tenga 1.000 acciones del banco obtendrá un dividendo de 500 euros antes de impuestos. Con la retención del 19% a Hacienda, la cuantía neta de este dividendo especial se queda en 40,5 céntimos por título.
En recientes folletos del Sabadell publicados en la CNMV, la entidad repasa ‘pros y contras’ en la venta de TSB, acordada a mediados del pasado año con Santander, por 2.863 millones de libras esterlinas.

La operación, cerrada el pasado día 30 de abril tras haberse obtenido las pertinentes aprobaciones regulatorias, «constituye una operación que impacta en el perfil de riesgo del grupo«, indica el grupo, «al modificar la composición de su cartera crediticia y vincular la evolución de sus negocios al comportamiento futuro de la economía española«.
El banco, que se desprendió de TSB en plena defensa de la opa hostil lanzada por BBVA, estima que la venta generará una plusvalía «ligeramente superior a los 300 millones de euros«, y una generación de capital de más de 400 puntos básicos en la ratio CET1, de los que la mayoría se materializarán en el presente ejercicio.
A 31 de diciembre de 2025, la actividad de Sabadell en Reino Unido representaba el 21% de sus activos totales, con una contribución al resultado consolidado de 318 millones de euros.
Al cierre de 2025, a exposición del grupo al riesgo soberano ascendía a 42.440 millones de euros (38.059 millones de euros en 2024). La exposición a riesgo soberano de España era de 30.587 millones de euros, de 27.523 millones un año antes y de 25.844 millones en 2023.
Sabadell, economía española
Sabadell señala que la venta de TSB «implica una reducción de la diversificación geográfica del grupo y una mayor focalización del negocio en el mercado español, con la consiguiente menor presencia internacional».
El banco, que en plena opa de BBVA decidió que su sede volviera a Barcelona -trasladada a Alicante tras los disturbios de 2017- reconoce que las entidades con mayor diversificación geográfica «muestran mayor resiliencia ante riesgos idiosincráticos locales«, pero indica que no necesariamente «frente a riesgos sistémicos y globales, que son los predominantes en la actualidad».
También comenta como aspecto positivo de salir de Reino Unido que la «creciente divergencia regulatoria del Reino Unido frente a la Unión Europea desde el Brexit«, cuestiona ciertos beneficios de la diversificación derivada de la inversión en TSB.
La inestabilidad política en España tras los últimos acontecimientos que afectan al PSOE tendrá que ser tenida en cuenta a la hora de realizar previsiones sobre la economía del país
Además añade que los cambios regulatorios observados en la última década en el mercado británico tiene «impactos notables en la reducción de los márgenes del mercado en que opera TSB».
Por último destaca que la economía española «se encuentra en una situación favorable y con mejores perspectivas de crecimiento económico en comparación con otros países europeos», algo que, sostiene Sabadell, «justifica una reorientación del negocio hacia el mercado doméstico«.
El Banco de España, en su informe sobre previsiones económicas para España, publicado el pasado mes de marzo, consideró una revisión al alza del crecimiento del PIB hasta el 2,4% en 2026, frente al 2,2% contemplado en diciembre, de acuerdo con la evolución de la actividad en el último trimestre de 2025 y el primero de este año.

El organismo señaló en dicho informe que la actividad económica en España «ha registrado un dinamismo elevado y superior a lo previsto». La demanda interna y, en particular, el consumo privado y la inversión «volvieron a mostrar un notable dinamismo».
La contribución del consumo público «fue nula, mientras que el sector exterior aportó negativamente al avance del producto, a pesar de la recuperación de las exportaciones».
En cuanto a las previsiones de crecimiento de la economía británica, el Fondo Monetario Internacional ha elevado recientemente sus pronósticos, un 1% este año desde el 0,8% previsto anteriormente, pero advierte que la creciente incertidumbre interna y la inestabilidad política podrían afectar al gasto y a la inversión.
Dicha consideración sobre la economía británica, la de los efectos que la incertidumbre interna e inestabilidad política puedan tener sobre el crecimiento, tendrá que ser a partir de ahora tenida en cuenta también en lo que respecta a la economía española, dados los recientes acontecimientos que cercan al PSOE y a varios de sus máximos representantes.