Actualizado
Indra y EM&E ultiman la entrega de los últimos sistemas antidrón del programa Aracne
Indra Group
Indra y EM&E Group completarán este mes las entregas de los sistemas antidron ARACNE al Ejército de Tierra, en una operación que consolida uno de los programas más avanzados de defensa antidrón del mercado español.
El sistema, montado sobre vehículos VAMTAC y concebido para detectar, interferir y neutralizar drones, está destinado a reforzar la protección de convoyes, infraestructuras críticas y despliegues militares en escenarios de alta movilidad.

ARACNE se presenta como una solución modular que combina guerra electrónica y neutralización balística en una sola capacidad operativa.
Cada sistema está compuesto por dos VAMTAC ST5. Uno dedicado a la detección de señales y la interferencia de los enlaces de control, y otro orientado al hard kill, es decir, a la neutralización física de la amenaza cuando la parte electrónica no basta.
La fórmula permite crear una protección móvil que puede desplazarse con las unidades o instalarse de forma rápida en puntos sensibles
La propuesta responde al crecimiento de los drones de pequeño tamaño, vuelo lento y baja cota, que se han convertido en una de las amenazas más difíciles de combatir en el campo de batalla moderno.
Frente a ese riesgo, ARACNE ofrece una combinación de sensores, mando y control e inhibición que busca reducir el tiempo de reacción y aumentar la precisión de la respuesta.
Un programa de 30 millones
La entrega forma parte de un contrato aprobado por el Consejo de Ministros y valorado en 30,24 millones de euros para dotar a las Fuerzas Armadas de 14 sistemas ARACNE, entre versiones fijas y móviles.
El Ejército de Tierra recibirá diez unidades, mientras que la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio dispondrán de dos cada uno.
Según la información publicada por Infodefensa y recogida por otros medios, la primera unidad se situará en Madrid bajo el mando del Regimiento de Artillería Antiaérea 71, para después desplegarse en zonas estratégicas como Ceuta, Melilla, Canarias o Cartagena.
El reparto busca responder a necesidades operativas concretas y a la dificultad de concentrar toda la defensa antidrón en una sola batería.
ARACNE ya ha sido probado con éxito en ejercicios como ATLAS25, donde Indra mostró su capacidad de integrar datos procedentes de múltiples sensores y coordinar la respuesta frente a amenazas aéreas no tripuladas.
La empresa defiende que el sistema actúa como una “cúpula protectora” para bases militares e infraestructuras críticas, aunque su eficacia depende de factores como el alcance de los sensores, el entorno y el tipo de amenaza.
La solución forma parte de la línea C-UAS de Indra, conocida como CROW, una familia de sistemas modulares y flexibles diseñada para operar en configuraciones fijas, semiestáticas y móviles sobre distintas plataformas terrestres y navales.
La integración de radares, sensores optrónicos, radiofrecuencia e inteligencia artificial permite clasificar amenazas y proponer la contramedida más adecuada con rapidez.