Actualizado
Digi sale a bolsa con una deuda de 80 millones a Masorange por la compra de su espectro tras la fusión
La teleco rumana ha abonado 40 de los 120 millones que pactó pagar por los remedies de Masorange
El CEO de Digi, Marius Varzaru, durante la segunda jornada de ‘DigitalES Summit 2026’, en la Real Fábrica de Tapices, a 25 de junio de 2026, en Madrid (España). Organizado por la Asociación Española para la Digitalización, el evento se desarrolla bajo el
Digi Spain Telecom debuta este jueves 16 de julio en la Bolsa española con una valoración de 1.662 millones de euros. La teleco rumana lo hará con una deuda pendiente que alcanza los 80 millones de euros a Masorange por la compra del espectro móvil que le permitió convertirse en uno de los operadores con red propia en España.
Hasta 2024, Digi operaba en España como operador móvil virtual, dependiendo de la red de Telefónica para dar servicio a sus clientes de telefonía móvil.
Todo cambió cuando Orange y MásMóvil decidieron fusionar sus negocios para crear Masorange, una operación que la Comisión Europea solo autorizó a cambio de una serie de compromisos destinados a preservar la competencia en el mercado denominados remedies.
Uno de esos compromisos consistía en ceder espectro móvil a un competidor capaz de desplegar su propia red, y Bruselas eligió a Digi para ese papel, precisamente por ser entonces el operador móvil virtual más grande y de mayor crecimiento del país, además de contar ya con experiencia como operador de red propia en otros mercados europeos.
Fruto de ese proceso, Digi firmó en diciembre de 2023 un acuerdo de traspaso de espectro con Xfera —la sociedad de MásMóvil que gestionaba las licencias, integrada hoy en Masorange— por el que se hizo con bloques de frecuencias en las bandas de 1.800 MHz, 2.100 MHz y 3.500 MHz.
La operación se cerró formalmente en octubre de 2024, aunque Digi no tuvo el uso pleno de esas frecuencias hasta julio de 2025, cuando Xfera completó la migración técnica de sus antiguos clientes y antenas.
Un pago aplazado hasta 2028, con una parte condicionada
El precio pactado por esas licencias asciende a 120 millones de euros, de los que 20 millones son un importe condicional: solo se pagarán si la concesión sigue en vigor y no ha sido impugnada legalmente en el momento en que corresponda cada plazo.
Digi ya ha desembolsado 40 millones —10 millones como anticipo en 2024 y 30 millones más en 2025—, de modo que a día de hoy sigue debiendo 80 millones de euros a Masorange, que se irán abonando en cuotas anuales hasta 2028, según reconoce la teleco rumana en el folleto de salida a bolsa.
El valor contable de estas licencias en el balance de Digi se sitúa en 103,5 millones de euros a cierre del primer trimestre de este año.
A esa factura por la propiedad del espectro se suma la de la tasa anual que cualquier operador debe pagar al Estado por el simple derecho de uso de esas frecuencias.
En 2025 la cifra para Digi ascendió a 32,3 millones de euros, de los que la mitad corrió a cargo de la propia Xfera, al no haberse completado todavía la migración técnica completa de las frecuencias transferidas.
Para financiar la tasa en 2026, Digi ha recurrido a un préstamo puente de 35 millones de euros con Banco Santander, a un tipo fijo del 3,40% y con vencimiento en abril de 2027.
Se trata de un crédito a corto plazo para cubrir un gasto que, en principio, es previsible y se repite cada ejercicio, pero la caja negativa del grupo hace que la compañía tenga que recurrir a financiación bancaria.
Una pieza más del rompecabezas financiero previo al debut
Este pasivo con Masorange, controlada ya en su totalidad por la francesa Orange, se suma a un cuadro de deuda neta formado por 646,4 millones de euros.
Del total, 450,6 millones son préstamos bancarios referenciados en su inmensa mayoría al euríbor, y que han llevado a la compañía a acelerar su salida a bolsa aceptando una valoración muy por debajo de los 2.500 millones que se llegaron a barajar inicialmente.
La deuda con Masorange no forma parte de esos préstamos bancarios, pero engrosa el pasivo total que Digi arrastra a las puertas de su debut bursátil y retrata bien el patrón de fondo de toda la operación.
La teleco rumana ha crecido a gran velocidad financiando casi cada palmo de expansión —ya sea la red de fibra, el negocio móvil o el propio proceso de salida a bolsa— con más deuda, y que confía en que la liquidez que obtenga este jueves en el Mercado Continuo le sirva de oxígeno para aliviar, al menos en parte, ese historial de compromisos pendientes.
Un comentario en “Digi sale a bolsa con una deuda de 80 millones a Masorange por la compra de su espectro tras la fusión”
Deja una respuesta
Acceda con su usuario para dejar un comentario o regístrese si aún no tiene cuenta.
Digo financieramente está muy tocada, tiene el arpu más bajo de todas las operadoras, tanto en telefonía móvil como en los productos soportados por la fibra y el acceso a Internet. Por otro lado el churn que maneja en ambas operaciones, que no hacen público, por el tipo y perfil de cliente, ha de ser importante, no solo por la guerra de precios en la que han entrado las segundas marcas comerciales de los distintos operadores y, por otro lado, por la dudosa calidad de servicio que está presentando, muy lejos de la venta que hacen sus responsables de marketing. Todo esto pone en solfa su salida a bolsa.