Telefónica frena su estrategia de fusiones hasta conocer el veredicto sobre SFR en Francia
Bouygues Telecom, Free y Orange se proponen hacerse con la operadora SFR por 20.350 millones de euros
Aspirar a una mayor consolidación del sector de las telecomunicaciones en Europa es uno de los grandes reclamos del presidente de Telefónica, Marc Murtra. En numerosas ocasiones, ha llamado a Bruselas y las empresas a actuar ante la fragmentación del mercado, que contrasta con el de potencias como Estados Unidos o China.
Mientras en el continente europeo operan decenas de compañías de telecomunicaciones sujetas a una gran regulación, el mercado estadounidense y el asiático están dominados por un puñado de gigantes que disfrutan de economías de escala masivas. Consecuentemente, las empresas europeas cuentan con una capacidad de inversión más limitada, que las relega en la carrera por el liderazgo.
Consolidación en el sector de las telecomunicaciones
Ante este escenario, Telefónica busca no solo ser un espectador de este proceso de concentración, sino liderarlo. Con el objetivo de promover la consolidación del sector de las telecomunicaciones europeo, prevé invertir 32.000 millones de euros en los próximos dos años.
La operadora móvil presidida por Marc Murtra también contempla la materialización de un proceso de reestructuración, con 5.500 despidos e impacto en siete de las filiales de Telefónica.
Según explicó la compañía del sector de las telecomunicaciones, la medida se enmarca en la transformación que debe llevar a cabo Telefónica para ejecutar su plan estratégico, con el que espera ahorrar 600 millones de euros a partir de 2028.
Telefónica para el reloj
A pesar de ello, la operadora móvil española ha optado por parar el reloj ante cualquier integración a lo largo de las próximos meses. Entre los motivos que le han llevado a tomar esta decisión figura la tramitación de la nueva normativa europea sobre las fusiones.
Otra de las razones que ha desencadenado la pausa de Telefónica es la compra de SFR por parte de Bouygues Telecom, Free y Orange por 20.350 millones de euros, según recoge Invertia-El Español.
Se trata de una de las operaciones de mayor calado en territorio comunitario, puesto que comportará el recorte de cuatro a tres de las grandes operadoras en Francia.
El siguiente paso en la operación es la recepción por parte de la autoridad de la competencia francesa de los expedientes de las tres empresas interesadas en hacerse con SFR.
Nuevas normas para fusiones europeas
La Comisión Europea ha recogido el guante a las empresas que vienen demandando un cambio de paradigma, así como una relajación de las normas para favorecer las fusiones dentro de la Unión Europea.
Concretamente, Bruselas abrió el pasado mes de abril una consulta pública sobre una reforma en el control de las fusiones empresariales para facilitar la creación de campeones europeos capaces de impulsar la competitividad y competir contra gigantes empresariales estadounidenses y chinos.
El Ejecutivo comunitario se propone recabar opiniones sobre el borrador de las nueves directrices de la Unión Europea sobre fusiones en el territorio comunitario, que sustituirá la actual normativa sobre concentraciones para adaptarse a parámetros como la sostenibilidad, la resiliencia o la escala industrial.
Con todo, el objetivo de Bruselas es facilitar la existencia de empresas «audaces e innovadoras» capaces de competir mundialmente, y a la vez, preservar la previsibilidad y seguridad que los inversores valoran en Europa.
Recorte de las pérdidas
A lo largo del primer trimestre, Telefónica logró recortar más de un 68% sus pérdidas netas atribuidas hasta alcanzar los 411 millones de euros, una cifra que dista de los 1.304 millones de euros de ‘números rojos’ que registró en el mismo periodo del año pasado.
En el arranque de año, la operadora móvil ha continuado con el proceso de desinversión en Latinoamérica tras cerrar las salidas de Colombia y Chile, así como la firma de la operación de venta de Telefónica México.
En este contexto, la ‘teleco’ ha confirmado sus previsiones para el resto del año: alcanzar un crecimiento de los ingresos y del ebitda ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, así como una ratio de inversión sobre ingresos cercana al 12%, un flujo de caja libre de cerca de 3.000 millones de euros y una reducción del apalancamiento.