La Junta ofrece ceder su 50% del IVA para mitigar el impacto de la guerra de Irán
Carolina España apunta que cuando se echa gasolina "casi el 50%" son impuestos "que se los lleva su jefa, la señora Montero"
La consejera de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía y portavoz del Gobierno, Carolina España, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno. María José López / Europa Press
La consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España, ha mostrado la disposición de la Junta de Andalucía a renunciar y ceder al Estado su porcentaje de recaudación en el IVA, que forma parte de la cesta de impuestos que suponen los ingresos del sistema de financiación, para de esa forma intentar arrastrar al Gobierno a la bajada fiscal que el Partido Popular defiende como hoja de ruta a nivel nacional para contrarrestar los efectos en la población del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán.
España le ha preguntado de forma retórica durante una comparecencia parlamentaria en comisión al Grupo Socialista, que era el autor de la iniciativa sobre impacto en las familias andaluzas del conflicto en Oriente Medio, si «le parece poco que nosotros vayamos a ceder el 50% del IVA».
Los ingresos que la Junta de Andalucía prevé por las entregas a cuenta del IVA es de 8.760,70 millones de euros. En el caso de los hidrocarburos las entregas a cuenta son de 1.477,70 millones. Por ambos conceptos la suma de ingresos es superior a los 10.000 millones.
Seguidamente ha desglosado la propuesta para plantear que «baje el IVA de los carburantes, de la luz, de los alimentos, de la cesta de la compra, del impuesto de cogeneración eléctrica, de hidrocarburos», con la idea de que «se reduzca o se elimine».
«Ponemos encima de la mesa nuestro 50% del IVA», ha remachado su argumentación España.
La también portavoz del Gobierno andaluz ha sostenido que como el Gobierno andaluz «no quiere la guerra dice no a la guerra», aunque ha asegurado que esa negativa es extensiva también «a la mentira, a la demagogia, a la crispación, al abandono de los trenes, al decreto ómnibus», para rematar esta retahíla argumental con un «no a Sánchez, en definitiva».
Ha reconocido que el Gobierno andaluz carece de capacidad jurídica para hacerlo por «no tener competencia para bajarlo», por cuanto es «del Gobierno de España», aunque ha blandido «estar arrimando el hombro», antes de expresar su escepticismo por las medidas que pueda aprobar este viernes el Consejo de Ministros, reunido al respecto de forma extraordinaria, al apuntar «a ver qué medidas adoptan» y preguntarse si «van a dejar a las familias tiradas una vez más».
Ha apuntado la consejera y portavoz que cuando se echa gasolina «casi el 50%» son impuestos «que se los lleva su jefa, la señora Montero», como ha espetado al Grupo Socialista, antes de recordar que la recaudación del Gobierno ha crecido en 111.000 millones de euros «desde que está Pedro Sánchez en el Gobierno».
La parlamentaria socialista Isabel Aguilera ha asegurado que «los andaluces necesitan es un Gobierno ocupado en dar respuesta» por cuanto ha esgrimido que el daño económica que pudiera desatarse «es el resultado de una guerra ilegal e indecente», para argumentar, además de que «están muriendo niños y niñas», es que el incremento de los carburantes obedece a que «se está pagando es el coste de los delirios de grandeza de Donald Trump».

Tras recorrer diversas actuaciones del presidente de Estados Unidos en la escena internacional y defender que «plantarle cara a este individuo es una obligación moral», ha defendido que el Gobierno actúa «para contener precios y proteger a las familias y empresas», antes de recriminarle al Grupo Popular en el Congreso que «cuando se trata de proteger a la gente, siempre dicen que no».
Foto de familia de la consejera con la comisión
A la conclusión del bloque de las preguntas, el presidente de la Comisión de Economía, el socialista Gaspar Llanes, se ha dirigido a la consejera para reconocer que se trataría de la última reunión de la Comisión con la perspectiva de que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, disolverá el Parlamento de Andalucía en abril con objeto de que las elecciones autonómicas sean en junio.
España ha aceptado el envite de Llanes para reconocer que el tono de la comisión ha sido «bueno» salvo en aquellas ocasiones en que «nos hemos venido arriba», y que se ha propiciado el debate de asuntos de «interés para los andaluces».
Tras las palabras de la consejera y portavoz, además de repartir besos y abrazos con los diputados de la Comisión, ha habido una fotografía de familia que ha servido de broche de la XII Legislatura en este órgano parlamentario.