Mercosur elimina el blindaje para licitar por obras públicas de más de 6 millones, la gran oportunidad según Cesce
El directivo de Cesce subraya la importancia de la apertura de la contratación pública en Mercosur y señala que el cumplimiento de los LMR cuenta con un “margen de seis meses”
Francisco Herrero (Cámara Sevilla) y Ricardo Santamaría (Cesce) durante la jornada sobre el tratado UE-Mercosur.
Ricardo Santamaría, director de Riesgo País de Cesce, ha subrayado que «un elemento absolutamente sustancial es la apertura de la contratación pública, porque Mercosur nunca había permitido dentro de la Organización Mundial del Comercio, el acuerdo de compras públicas».
Según ha detallado el directivo, el acuerdo establece umbrales económicos para garantizar la transparencia: «En el caso de infraestructuras y obras públicas, las licitaciones que quedan abiertas, que se tienen que publicar y donde no hay discriminación para las empresas europeas son las de más de 6 millones de euros».
Diferentes umbrales económicos
El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que entrará en vigor en el ámbito comercial el próximo 1 de mayo, no es, según el directivo, exclusivamente un acuerdo de intercambios comerciales, sino que se extiende también al ámbito de la cooperación y el diálogo bilateral.
En cuanto a las licitaciones de obras públicas, el director de Cesce ha señalado que esta medida garantiza la «igualdad de trato para las empresas europeas en los procesos de contratación pública dentro de Mercosur».
Ha destacado que en el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur se establece que los contratos públicos solo se abren a la competencia internacional cuando se superan determinados umbrales económicos.
En el caso de las obras públicas, a partir de los 6 millones de euros, y en el resto de sectores, los umbrales varían: 150.000 euros para corporaciones locales, 250.000 euros para gobiernos regionales, 500.000 euros para gobiernos locales y 250.000 euros para gobiernos nacionales, mientras que en el caso del gobierno central el umbral se sitúa en 150.000 euros.
«En el resto de los sectores, todas las licitaciones públicas que estén por encima de estos umbrales tienen que tener transparencia, igualdad de trato y derecho, lógicamente, a que se presenten en igualdad de condiciones las empresas europeas y las empresas del gobierno».
Los pesticidas y el sector agrícola europeo
Santamaría durante su intervención ha planteado varias preguntas que han invitado a reflexionar sobre el sector agrícola: «¿Existen motivos, sobre el papel, para la preocupación excesiva de determinados sectores? No. ¿Estaban, digamos, cautelados los posibles efectos negativos del acuerdo? Sí. ¿El sector agrícola es sensible políticamente? A más no poder».
El directivo ha dejado claro que el sector agrícola europeo es uno de los más afectados por este acuerdo, especialmente en lo referente a las exigencias fitosanitarias.
Ha afirmado que la Unión Europea despliega una estrategia defensiva en todos aquellos sectores en los que considera que los productos europeos pueden ser más competitivos. «En el acuerdo no rebajamos nuestros requisitos regulatorios para dar cabida a los productos de Mercosur, sino que la Unión Europea traslada todas sus exigencias regulatorias al acuerdo».
Uno de los aspectos a tener en cuenta son los LMR (límites máximos de residuos) de pesticidas, herbicidas, insecticidas… En el sector agrícola de Mercosur se utilizan sustancias que en Europa están prohibidas por su impacto ambiental o por sus efectos en la salud.
El acuerdo establece que «no puede entrar ni un solo producto de Mercosur con un nivel de residuos superior al permitido en la Unión Europea», aunque ha explicado que el cumplimiento de la norma puede lograrse mediante la gestión de los tiempos de cultivo, ya que «a los seis meses parece ser que no dejan residuo».
«Cumplir el LMR puede ser viable para quienes hayan utilizado estos productos, siempre que se haga con suficiente antelación en las fases iniciales del cultivo», ha afirmado.
Impacto en España
El director de Riesgo País de Cesce ha destacado el papel protagonista de España en este acuerdo, señalando que es uno de los países que más se va a beneficiar. «Se espera que las exportaciones españolas incrementen un 32,78 %. Eso supondrá un aumento del 0,23 % del PIB español, así como un incremento del 0,11 % del empleo, lo que equivale aproximadamente a 22.000 puestos de trabajo».
Ricardo Santamaría ha mantenido durante toda su intervención un mensaje: «Lo que es bueno para el todo no necesariamente es bueno para la parte, pero sigue siendo bueno para el todo».
Ha subrayado que, aunque el beneficio para la economía española es incuestionable, existen sectores concretos que podrían verse perjudicados, como el sector agrícola europeo, especialmente el de la carne de vacuno.