Los puertos de Algeciras y Valencia disparan sus contenedores tras la crisis de Ormuz pero cae el tráfico nacional
El sistema portuario español cede casi 2 millones de toneladas de carga hasta marzo de 2026, en contraste con el impulso positivo del Puerto de Barcelona
Un buque de Maersk entra en el Puerto de Algeciras. Marcos Morenos / Europa Press
Los puertos de Algeciras y Valencia han experimentado un impulso en su tráfico transoceánico durante el primer trimestre del año al actuar como punto de escala clave para las nuevas trayectorias intercontinentales.
En concreto, las terminales algecireñas han disparado el tráfico de contenedores hasta los 1,15 millones de TEUs (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies), lo que ha supuesto un incremento del 9,3% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
La tendencia se ha acelerado especialmente en marzo, mes en el que se han contabilizado 459.669 contenedores, marcando una subida del 27% e inscribiendo uno de los meses de mayor actividad en la historia del recinto.
Por su parte, el Puerto de Valencia también ha seguido una evolución ascendente en sus operativas de carga contenerizada, asimilando parte de los volúmenes reubicados por la crisis de seguridad, y alcanzando los 1,3 millones de unidades, lo que supone un 1,5% más que en el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, su tráfico total de mercancías ha encajado una caída del 3% en el mismo periodo, al igual que la tendencia de este aspecto en Algeciras (-7,2%).
El Puerto de Barcelona, sin embargo, ha presentado una dinámica distinta a la de los otros grandes hubs nacionales durante este primer trimestre. A diferencia de Algeciras y Valencia, la infraestructura catalana se ha anotado un ligero descenso, del 1,8%, en su carga contenerizada hasta situarse en los 921.623 TEUs.
Pese a esta contracción en los contenedores y a una caída del 7,8% en sus graneles sólidos, su tráfico portuario total ha crecido un 4,2%, rozando los 17,3 millones de toneladas entre enero y marzo, impulsado por el comportamiento de los graneles líquidos.
Caída del tráfico portuario español
Todo esto ocurre en pleno agravamiento de la situación geopolítica en Oriente Medio, marcado por la inestabilidad en el mar Rojo y el cierre del estrecho de Ormuz a raíz de la tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha reconfigurado el mapa logístico mundial durante el arranque de 2026.
Este cambio obligado de rutas, que ha forzado a los grandes buques a rodear el continente africano por el cabo de Buena Esperanza, ha impactado en la península ibérica.
Lo que beneficia al tráfico de contenedores parece que no lo hace tanto con el tráfico portuario total, por lo que se han producido descensos en los grandes enclaves españoles.
En concreto, el conjunto del sistema portuario nacional, coordinado por Puertos del Estado, ha cerrado el primer trimestre de 2026 con 133,2 millones de toneladas, lo que ha implicado una caída del 1,3%. En términos absolutos, las infraestructuras marítimas españolas han perdido casi 2 millones de toneladas.
Bloqueo por borrascas en Algeciras
Eso justo ha ocurrido en el Puerto de Algeciras, donde el crecimiento del contenedor no ha sido suficiente para compensar las caídas en otros sectores logísticos. Como consecuencia, el tráfico total acumulado de este enclave es de 23,4 millones de toneladas, un descenso del 7% interanual.
Este retroceso, tal y como recoge el propio enclave portuario, se ha derivado de las «paradas obligadas» sufridas en enero y febrero a causa de un tren de borrascas, además de una contracción del 13,6% en el movimiento de graneles líquidos (6,3 millones de toneladas).
En paralelo a este escenario global, la relación comercial directa del enclave de Algeciras con el norte de África se ha enfriado. Los tráficos del Estrecho han cerrado el trimestre con retrocesos: el paso de camiones ro-ro con mercancía ha disminuido un 4%, el embarque de vehículos ha caído un 3% y el tránsito de pasajeros ha descendido un 2,6%, rozando el millón de personas.
Los desvíos comerciales benefician a Marruecos
En la orilla sur del estrecho de Gibraltar, el bloqueo de Ormuz y la inestabilidad en el mar Rojo también han beneficiado de forma directa al puerto de Tánger Med. La infraestructura marroquí prevé un importante aumento en el número de escalas tras las decisiones de grandes navieras como Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM de desviar sus servicios.
Tras gestionar un récord de 11,1 millones de contenedores en 2025, el complejo norteafricano, rival del de Algeciras, se está preparando para asumir este nuevo incremento. Según ha detallado en los últimos meses su director general, Idriss Aarabi, la prioridad del puerto ha pasado a ser «la gestión de la capacidad y la prevención de la congestión».
Los efectos de estos desvíos, que añaden entre 10 y 14 días de tránsito y recargos económicos por el mayor consumo de combustible, se harán sentir en su totalidad a finales de abril de 2026.