Colliers compra Ayesa por 600 millones y blinda el crecimiento y el empleo en Andalucía

La multinacional asegura la continuidad del proyecto, mantiene Sevilla como centro ingeniero y refuerza su apuesta por el empleo en Andalucía

Sede central de Ayesa en Sevilla

Sede central de Ayesa en Sevilla. Foto: Rocío Ruz / Europa Press

La ingeniería andaluza entra en una nueva etapa de expansión internacional tras la compra de Ayesa Ingeniería por parte de la multinacional canadiense Colliers, una operación valorada en torno a 600 millones de euros que marca un punto de inflexión para el grupo y para el ecosistema empresarial del sur de España. Lejos de suponer una deslocalización o una pérdida de peso regional, la transacción llega acompañada de un mensaje claro: Andalucía seguirá siendo un pilar estratégico, con Sevilla como sede corporativa y núcleo ingeniero de la compañía.

La operación culmina un proceso iniciado hace más de dos años y responde a una estrategia de especialización y crecimiento a largo plazo, en un contexto en el que las grandes firmas tecnológicas e ingenieras buscan estructuras más ágiles y capital especializado para competir en mercados globales. Ayesa, hasta ahora organizada como un único grupo, pasa a dividirse formalmente en dos compañías independientes, con accionariados y direcciones diferenciadas: Ayesa Digital y Ayesa Ingeniería.

Una operación estratégica para crecer sin perder raíces

La entrada de Colliers en la rama ingeniera no es una compra oportunista, sino el resultado de un proceso competitivo en el que los propietarios buscaban un socio industrial con visión de largo recorrido. La multinacional canadiense, con fuerte presencia internacional en servicios profesionales y consultoría técnica, ha apostado por reforzar su división de ingeniería a través de una firma con alto valor añadido, talento consolidado y proyección global.

Desde la compañía se insiste en que la operación no implica recortes ni reestructuraciones traumáticas, sino todo lo contrario: un impulso para acelerar el crecimiento, ampliar mercados y consolidar empleo cualificado. La decisión de mantener Sevilla como sede central de Ayesa Ingeniería refuerza el papel de la capital andaluza como uno de los grandes polos de conocimiento técnico e ingeniero del país.

Además, el equipo directivo actual se mantiene al frente de la compañía y seguirá vinculado parcialmente al accionariado, un elemento clave para garantizar continuidad, estabilidad y conocimiento interno en una fase de transición societaria de gran calado.

Sevilla, corazón ingeniero de un grupo global

Ayesa Ingeniería cuenta con 3.200 profesionales en todo el mundo, de los cuales más de un tercio se concentran en España. Dentro de ese mapa, Sevilla destaca como núcleo estratégico, con alrededor de 600 empleados y la sede corporativa central de la división. Desde la capital andaluza se coordinan proyectos internacionales vinculados a infraestructuras, transporte, energía, agua y movilidad, sectores en los que la firma ha logrado posicionarse como un referente.

El peso internacional de la ingeniería es notable: cerca del 80% del negocio se desarrolla fuera de España, lo que convierte a Sevilla en un centro de decisión con proyección global. La permanencia de la sede no solo preserva empleo, sino que refuerza el atractivo de la ciudad para atraer talento altamente cualificado, consolidando un ecosistema técnico que va más allá de la propia compañía.

España cuenta además con otras oficinas corporativas de ingeniería, aunque muchas implantaciones responden a proyectos concretos y temporales. En ese esquema, Sevilla actúa como eje estable y vertebrador del negocio.

Impacto directo en el empleo andaluz

Uno de los elementos más subrayados por la empresa es el impacto positivo en el empleo en Andalucía, tanto en la rama ingeniera como en la digital. En conjunto, Ayesa suma miles de trabajadores en la comunidad, una cifra que convierte a la región en un territorio clave para el futuro del grupo.

En el último año, la compañía ha incorporado alrededor de 2.000 nuevos profesionales, y las previsiones apuntan a que, si se mantiene el ritmo de crecimiento actual, podrían sumarse otros 2.000 empleados en el corto plazo. Se trata de empleo cualificado, vinculado a ingeniería, tecnología y servicios avanzados, con un alto efecto tractor sobre la economía regional.

Desde la dirección se insiste en que la riqueza de un territorio está en su talento, y que el objetivo de los nuevos socios es retener, atraer y desarrollar capital humano en Andalucía, evitando dinámicas de vaciamiento o centralización en otros países.

Dos compañías, dos estrategias especializadas

La división de Ayesa no es fruto de una improvisación. Durante años, las ramas digital e ingeniera han operado con estructuras internas diferenciadas, aunque bajo un mismo paraguas societario. La separación formal permite ahora atraer inversores especializados, diseñar estrategias a medida y acelerar decisiones sin las limitaciones de una estructura única.

Ayesa Digital, adquirida por un consorcio financiero con fuerte presencia institucional, mantiene una actividad mayoritariamente nacional, mientras que Ayesa Ingeniería refuerza su vocación internacional bajo el paraguas de Colliers. Ambas compañías conservan sus equipos, proyectos y contratos, y seguirán operando con normalidad mientras se completan los trámites administrativos.

Las operaciones se encuentran aún pendientes de autorizaciones regulatorias, tanto en materia de competencia como de inversión extranjera, pero la previsión es que queden cerradas definitivamente en los próximos meses.

El cierre de una etapa y el inicio de otra

La operación también marca el fin de una etapa histórica para la familia fundadora, que abandona el accionariado tras décadas vinculada al proyecto. Desde la empresa se subraya que se trata de un relevo natural, coherente con la dimensión alcanzada por el grupo y con la necesidad de afrontar una fase de mayor internacionalización y profesionalización financiera.

Lejos de interpretarse como una desinversión forzada, la venta se presenta como la culminación de un proceso de crecimiento que ha permitido a Ayesa duplicar su tamaño en pocos años y situarse en la liga de las grandes firmas globales de ingeniería y tecnología.

Con Colliers al frente de la división ingeniera y Sevilla como sede, Ayesa inicia ahora una nueva etapa en la que Andalucía no solo no pierde peso, sino que consolida su posición como centro neurálgico de conocimiento, empleo cualificado y proyección internacional.

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