Jorge Gallardo, presidente de Almirall. ED/ARCHIVO

Almirall se levanta en los parqués

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La farmacéutica sube el 6,87% en bolsa y rompe la barrera de los 9 euros tras reducir en julio las previsiones anuales

Barcelona, 07 de septiembre de 2017 (05:55 CET)

Tras más de un mes en cuarentena, Almirall recupera la confianza de los inversores. La farmacéutica catalana subió este miércoles el 6,87% y recuperó los 9 euros por acción perdidos durante la primera quincena de julio tras revisar a la baja sus perspectivas. Todavía temblorosa, la empresa aún tiene lejanos los 16 euros que lucía y que perdió en apenas dos días.

La firma presidida por Jorge Gallardo encontró su mejor aliado en Credit Suisse. La agencia helvética modificó su opinión desde ‘vender’ a ‘neutral’ y, a pesar de rebajar el precio objetivo hasta los 9 euros, arrastró al alza a los inversores hasta fijar el valor en los 9,33 euros. Mayor recorrido augura el consenso de los analistas, que cifra la compañía en 12,30 euros por participación..

Los analistas suizos justifican el cambio de parecer por “la disminución significativa después de la revisión de las ganancias de julio por culpa del deterioro de la cartera de dermatología en Estados Unidos y el lento arranque de Thermi, una potencial clave de crecimiento”. 

Almirall perdió en un día el 24,7% del valor

El repaso ante el contratiempo americano le supuso una caída del 24,7% en bolsa en un solo día. Un varapalo de 555 millones en apenas una sesión que refleja mejor la realidad. “La relación entre el valor de Almirall y sus resultados es ahora más equilibrada”, añaden en Credit Suisse.

Los Gallardo reciben así la primera buena noticia desde el mes de julio. A las pérdidas de 73,1 millones de euros registradas en el primer semestre se le unieron los problemas en suelo estadounidense. La filial americana, Aqua, sufría con tres frentes abiertos: contratiempos en el canal de distribución, que han llevado a una reducción de inventarios; la “adjudicación inapropiada” de tarjetas del Programa de Asistencia al Paciente estadounidense (PAP), y el lanzamiento de un genérico que ha minado las ventas de uno de sus fármacos.

Las previsiones de Almirall para el 2017 son una caída de la facturación de dos dígitos y una reducción del ebitda superior al 25%

Por ello, las expectativas para 2017 quedaron en una caída del volumen de negocio a doble dígito y una rebaja del ebitda de entre el 25% y el 38%. “La bolsa estaba dando un peso demasiado alto al negocio en los EEUU”, apuntaban los analistas consultados por Economía Digital.

No obstante, la pesadilla estadounidense no queda superada. Desde Ágora Asesores Financieros apuntan que el repunte “puede ser una base consistente a medio plazo” pero todavía hay que esperar “si se trata de un movimiento más amplio” al registrado.

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