Amazon muta de librería a bazar electrónico

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La multinacional de Jeff Bezos expande su centro logístico de Madrid para albergar más juguetes y robots aspiradores

Fred Pattje, director de operaciones en España | ED

24 de noviembre de 2013 (19:16 CET)

Las 10.114 estanterías del almacén central de Amazon España en San Fernando de Henares (Madrid) resguardan 32 millones de productos. Con el crecimiento sostenido desde su inicio hace año y medio, en pocos meses tendrán 50 millones de artículos, uno para cada español.

Parece imposible pensar en un producto que no esté allí. Desde teléfonos y tablets, pasando por bicicletas y cocinas de juguete hasta máquinas de coser, robots aspiradoras, accesorios para coches, zapatos, relojes o máquinas de depilación láser. Para albergar aún más productos, la empresa está doblando la capacidad de sus estantes. Hace un año eran 4.500 metros cúbicos. Ahora son 10.500, una ampliación que hace que el centro logístico trabaje las 24 horas al día.

Los libros, al final a la izquierda

Después de una visita por los siete kilómetros de estanterías, y tras atravesar 550 carros de transporte, en la última nave, casi inadvertidos, la empresa enseña el producto que dio origen a la leyenda del comercio electrónico: los libros.

“El resto de artículos ha tenido un crecimiento mucho más rápido y cada vez tienen más peso en la facturación, pero eso no quiere decir que el libro sea algo residual”, explica el director de Amazon.es, François Nuyts, que no quiso especificar qué porcentaje de las ventas representan los libros.

La multinacional asegura que está haciendo grandes esfuerzos e innovaciones por el libro electrónico que, por razones de fiscalidad, Amazon no los considera libros sino “servicios”.

Productos electrónicos

El papel está de capa caída. De los 10 productos más vendidos por Amazon.es las navidades pasadas, nueve fueron productos electrónicos y sólo uno (el octavo más vendido) fue el robot aspirador Roomba, la gran sorpresa de los últimos meses. Ni un solo libro de papel.

Este año, con 4,6 millones de usuarios únicos al mes, la multinacional espera una tendencia similar, pero no por ello deja de comprar el resto de productos. “Nuestra estrategia es tener de todo en el almacén. No importa si se vende poco, pero necesitamos tenerlo, porque, de lo contrario, podemos perder un cliente”, explica el director de Amazon España.

La compañía ha acelerado las compras y ha puesto a punto los sistemas para los dos grandes picos que espera para una semana antes de Navidad y una semana antes de Reyes. Cuenta con 1,1 millones de juguetes y lo tiene todo previsto: el 16 de diciembre, después de la paga extra, recibirán la mayor cantidad de pedidos de todo el año.
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